Entrevista con Agustín Gutiérrez Canet | Embajador en retiro.
Por Emma Islas
El gobierno de México se encuentra en una encrucijada. La posible deportación de miles de mexicanos de Estados Unidos podría ser una realidad con la llegada de Donald Trump a la presidencia del vecino del norte, por ello, el embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet urge al gobierno mexicano a defender los intereses de los mexicanos, en especial de los migrantes.
“La diplomacia mexicana está enfrentando uno de los peores desafíos que hemos tenido en siglos. Es el peor escenario que México pudo haber obtenido, ya que resultó electo un candidato republicano con el control tanto en la Cámara de Senadores como en la de Representantes”, advierte.

Agustín Gutiérrez Canet
A partir de ahora —dice— se deberá tener pies de plomo, el gobierno mexicano tiene que atender los intereses laborales de nuestros trabajadores, “independientemente que tengan o no permiso para trabajar. La diplomacia mexicana debe de ser firme en la defensa de los derechos humanos de los trabajadores, lo que se ha confundido. Esa es la critica que hago. La retórica antiinmigrante de Trump se dejo crecer durante toda la campaña. En la Secretaría de Relaciones Exteriores se confunde ser diplomático con quedarse callado. Ser diplomático es defender los intereses de México de manera respetuosa por medio del diálogo pero no quedándose callado”.
Comenta que ante un gobierno que se encuentra con muy baja popularidad y, en consecuencia, débil, se debe de combatir la corrupción; “en caso de seguir con estas prácticas el presidente Peña Nieto no tiene cómo convocar a la unidad de los mexicanos, mucho más ahora que no estamos en el mejor de los escenarios, con un presidente norteamericano antimexicano. Estos dos años no van a ser fáciles. Solo con un gobierno plural se podrá enfrentar este gran reto de la defensa de los intereses del país”.
Al abordar el primer mensaje de felicitación —el cual califica de mezquino— que el presidente Peña Nieto envió a Trump, Gutiérrez Canet comenta: “el mandatario fue mezquino al no felicitar al ganador, sino a Estados Unidos por el proceso electoral. No era el momento de parecer distante, pues ahora ya es el presidente electo. Como decimos en México: lo cortés no quita lo valiente, respecto al mensaje de Twitter del presidente Peña Nieto que dice que espera que se siga trabajando en favor de la productividad de América del Norte”.
“Peña Nieto no ha entendido que el nuevo presidente fue electo, principalmente, por un rechazo a la integración de América del Norte con México, que va en contra de todos estos principios de la productividad. Fue electo por los sectores de clase media blanca que se sienten desplazados y desempleados por el Tratado de Libre Comercio”.
Estados Unidos, sistema de controles
El también periodista subraya que no se debe olvidar que Donald Trump recibe un mandato de la mitad del pueblo norteamericano que está en contra del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que apoya su deseo de expulsar a millones de indocumentados mexicanos y también la construcción de un muro en la frontera.
Sin embargo, reconoce que aún no se sabe de qué manera podría llevar a cabo estas amenazas y qué tanta capacidad de decisión le permitirían: “muchas veces ocurre en la política, una vez que un candidato obtiene el poder, deja de ser tan belicoso, tan populista. Las limitaciones institucionales y constitucionales que establece cada país restringen sus funciones, su capacidad de decisión”.
“En Estados Unidos existe un sistema de equilibrios y controles que acotan el poder del Ejecutivo. Pese a que el Partido Republicano tiene la mayoría en ambas cámaras, el Sr. Trump estará limitado por el propio equilibrio de los legisladores. Hay que ser muy cuidadosos en el análisis de no trasladar automáticamente las promesas de campaña como acciones ya gubernamentales. El nuevo presidente se va a enfrentar con los procedimientos y reglas que contienen a un presidente. En Estados Unidos el presidente no es un rey omnipotente, sino que tiene restricciones legislativas”.
TLC y migrantes
En relación con la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, asevera que existe una posibilidad: “si quiere imponer tarifas arancelarias a México y a Canadá, nuestro país se puede defender ante la Organización Mundial del Comercio, a través de paneles que hagan una investigación y se compense a México por el monto equivalente a estas tarifas. Es un proceso complicado y largo que no ha tomado en cuenta. Únicamente le sirvió para ganar votos, pero en la realidad se va a encontrar con grandes dificultades para crear estas barreras arancelarias a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos”.
Gutiérrez Canet también destaca que en torno a las deportaciones de los migrantes, se debe recordar que el Congreso es la máxima autoridad que regula la política migratoria de Estados Unidos, no el presidente. Esta regulación se hace a través de la aprobación de leyes, “el presidente tiene cierto margen de maniobra para aplicar las leyes migratorias, pero no es una decisión personal del presidente el hecho de crearlas, lo hace el Congreso”.
América Latina se deberá unificar
El exembajador en Rumania indica que el efecto Trump deberá provocar la unificación de América Latina “para defendernos de manera común ante este proteccionismo y la agresividad de Trump; va a ser necesario unirnos en un frente común contra Estados Unidos, en la defensa del comercio, de las exportaciones, de nuestros migrantes que no solo son mexicanos sino de otros países de América Latina”.
Por ello, reitera que México debe crear empleos para reducir el flujo migratorio a Estados Unidos, “propongo que se haga con fondos que se recuperen de los gobernadores y funcionarios corruptos de México. Esa es una responsabilidad del Estado mexicano, darle empleo a sus ciudadanos, mejorar los salarios y poder elevar el nivel de vida ofreciendo mejores beneficios. Se debe fortalecer el consumo doméstico en México, lo cual únicamente se logra con mayores recursos, mayores ingresos. La diplomacia mexicana no puede actuar de una manera aislada, se requiere una política integral económica”.
Un cambio y un reto, pero también una oportunidad: Peña Nieto
Luego del cisma que dejó la campaña de Donald Trump en México y de que finalmente —pese a las predicciones— triunfara en las elecciones de su país, el presidente Enrique Peña Nieto confió en que la elección del candidato republicano como presidente de Estados Unidos abrirá una nueva etapa de oportunidades que beneficiará a ambas naciones, con ánimo constructivo y con base en el respeto mutuo, y no de hostilidad, entre ambos países.
“Implicará un cambio y un reto, pero también hay que decirlo: una oportunidad”, dijo el mandatario mexicano este miércoles— en un breve mensaje a medios, casi 12 horas después de que se hizo oficial la victoria del republicano. Dijo que acordó con Trump que los equipos de las dos naciones entrarán en contacto para delinear una nueva agenda de trabajo que incorpore los temas de interés común, como la prosperidad.
“Mi prioridad ha sido y seguirá siendo cuidar México y proteger a los mexicanos. Me entregaré con toda mi capacidad en cuerpo y alma para velar por los intereses de los mexicanos donde quiera que se encuentren”, sentenció.
