En Guerrero la vida es riesgo. La ubicación geográfica en la entidad o en una colonia, representa un riesgo lo mismo que el ejercicio de cualquier profesión.

Las ocasiones en que la violencia se ha acentuado, las autoridades instrumentan como medidas de solución el diseño de operativos especiales y el reforzamiento de efectivos policiacos y militares e invariablemente los resultado son adversos, aunque a juicio de los encargados de la procuración de justicia, es la falta de prudencia lo que conduce a desenlaces fatales.

El 5 de febrero trascendió que los sacerdotes católicos Germaín Muñiz García e Iván Añorve Jaimes, asesinados en la zona norte del estado de Guerrero, luego de un ataque armado contra el vehículo en el que viajaban y por la noche del mismo día en la colonia costa azul de Acapulco fue asesinada Pamika Montenegro (a) Nana Pelucas una youtuber.

En ambos casos se trata acontecimientos que describen una tendencia.

En Guerrero, han sido asesinados los sacerdotes Habacuc Hernández Benítez, el 13 de junio de 2009, en un paraje solitario del municipio de Arcelia, junto con dos jóvenes preseminaristas: Eduardo Oregón y Silvestre González; José Ascensión Acuña Osorio, cura de la Parroquia San Miguel Arcángel en San Miguel Totolapan, fue secuestrado el 21 de septiembre de 2014 y encontrado sin vida dos días después en el río Balsas, muy cerca del pueblo de Santa Cruz de La Tinaja, en el municipio de San Miguel Totolapan en la región de Tierra Caliente de Guerrero. La necropsia determinó que primero fue torturado y después fue ahogado en el río.

El crimen organizado ya lo había extorsionado. Le pidió 300 mil pesos, pero él sólo pudo entregar 50 mil.

Otro es el caso John Ssenyondo, oriundo de Uganda y miembro de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. El misionero había llegado al estado de Guerrero en 2010 y en junio de este año recibiría la incardinación por parte de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa; sin embargo, desapareció el 30 de abril de 2014. Según testigos fue levantado por hombres armados luego de celebrar una misa en la comunidad indígena mixteca de Santa Cruz. Nadie supo nada de él hasta que lo encontraron en una de las fosas descubiertas en octubre en la comunidad de Cocula, Guerrero.

Y Gregorio López Gorostieta, en diciembre de ese mismo 2014. La primera información fue que el sacerdote López Gorostieta fue muerto a causa de un balazo en la cabeza…

Días después, Miguel Ángel Godínez, entonces titular de la Fiscalía del estado de Guerrero, informó que el sacerdote falleció a causa de asfixia, dijo que “el padre López no murió por un disparo de arma, murió por asfixia, de acuerdo a la necropsia”.

Sin embargo, Godínez indicó que no podía revelar más detalles ya que son parte de la investigación en curso. La desaparición forzada de Gorostieta ocurrió después de que acusó a Guerreros Unidos de haber participado en los hechos del 26 de septiembre en iguala.

El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, lanzó en nombre del pontífice la siguiente recomendación por escrito: “Su santidad, al expresar una vez más su firme reprobación de todo atentado a la vida y dignidad de las personas, exhorta a los sacerdotes y demás evangelizadores de la diócesis a proseguir con ardor su misión eclesial, a pesar de las dificultades”.

Además José Damián Hernández Veloz, párroco de Villa Nicolás, Diócesis de Ciudad Altamirano, Guerrero, fue amenazado de muerte por su trabajo a favor de las comunidades desprotegidas de la región.

En suma, entre las cuatro diócesis guerrerenses, Ciudad Altamirano es considerada como la más peligrosa.

 

COSTA AZUL ZONA RESIDENCIAL CON LA VIOLENCIA DE UNA MARGINAL

El 22 de abril del 2016, a través de su cuenta de Twitter, Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, anunció un operativo especial de seguridad en el fraccionamiento Costa Azul de Acapulco, señaló que se trata de un operativo conjunto entre elementos del ejército y de la policía estatal por los recientes crímenes en esa zona.

El fraccionamiento Costa Azul es una zona residencial de clase media alta, de considerable presencia de turistas, plena de comercios y hoteles y colindante con la Costera “Miguel Alemán”, muy distinta a las periféricas Renacimiento, Zapata, Coloso, Jardín, entre otras, donde las autoridades insisten que tienen “focalizada” la violencia.

Pero a casi dos años, la situación de la zona residencial es terrorífica. A pesar del operativo, los hechos sangrientos ocurren con frecuencia como lo demuestra la siguiente relación en la cual se incluyen solo aquellos que fueron más mencionados.

21 de abril de 2016: Un hombre fue asesinado a balazos en la calle Virgilio Uribe del fraccionamiento Costa Azul de este puerto.

6 de octubre del 2016: hombres armados ejecutan a una vendedora de jugos, el presunto móvil del asesinato es el cobro de piso, frente a las oficinas federales de la Comisión de Atención a Víctimas.

12 de abril del 2017: una mujer de nacionalidad rusa fue encontrada muerta en un departamento del fraccionamiento Costa Azul.

31 de enero 2018. Un taxista de la ruta alimentadora praderas de Costa Azul Colonia Hermenegildo Galeana fue asesinado a tiros en la glorieta del fraccionamiento Costa Azul a 5 metros del módulo de la subsecretaría turística.

El primer día de febrero ante la mirada de turistas canadienses que cenaban en una taquería del fraccionamiento Costa Azul, un taxista, que iba a bordo de su vehículo, fue acribillado a cinco metros del módulo de la Policía Turística.

Todos los asesinatos permanecen sin resolver.