Explosiones inciertas, ataques con drones e incautaciones de armas y explosivos más la información inconsistente de las autoridades sobre esta situación, han generado un ambiente propicio para la especulación.

Las primeras investigaciones indicaron que la noche del 9 de junio en el zócalo de Acapulco se registró una explosión en el zócalo de Acapulco que inicialmente se atribuyeron a un ataque con drones y causó cinco personas lesionadas, de acuerdo a los comunicados municipales. Dos días más tarde la Fiscalía General del Estado precisó que fueron nueve los lesionados, entre ellos un menor de un año de edad. Atribuyó la causa a un flamazo con gasolina, pero tampoco hizo mención alguna sobre el origen del estallido.

En el lugar de los hechos en ningún momento se observaron residuos de un artefacto explosivo ni manchas de tizne por las flamas como tampoco olor a gasolina. Cabe recordar que el 7 de septiembre pasado, un hombre arrojó un artefacto explosivo casero contra la multitud que miraba el show de payasos, en el Zócalo, y dejó cuatro personas lesionadas.

Las inconsistencias dieron lugar a especulaciones que apuntaron hacia el terrorismo informativo al vincularle con otros hechos. El 6 de junio se registró un ataque en una vivienda de la comunidad La Palma, en la sierra de Petatlán; y de acuerdo a los vecinos se trató de un explosivo arrojado desde un dron.
Los vecinos reportaron que por medio de drones lanzaron “bombazos”. Al lugar llegaron policías estatales y militares para resguardar a los habitantes, sin reportes de personas heridas después de este hecho.

Los habitantes pidieron al gobierno del estado y Sedena reforzar sus operaciones para que les brinden seguridad.

En el caso de Acapulco, algunas personas hablaron de un dron que dejó caer un artefacto casero contras quienes estaban reunidos durante el show de payasos, con un saldo de cinco personas lesionadas, cuatro de ella mujeres y un menor de un año.

Horas más tarde la autoridad municipal emitió un boletín para resaltar que hubo una intervención oportuna para atender a los heridos por “el incidente” y que se estableció una operación de seguridad en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno al tiempo que se informó a la Fiscalía General del Estado para “establecer la causa de los hechos”.

Al día siguiente mediante un boletín la FGE precisó que fueron nueve las personas lesionadas y se inició una carpeta de investigación por el delito de lesiones a quien o quienes resulten responsables.

El documento oficial tampoco informó sobre la causa de la explosión, y resaltó la presencia de policías ministeriales y peritos para llevar a cabo actos de investigación, que permitan obtener fehacientemente datos de prueba para esclarecer el ilícito.

En la explanada del Zócalo solo existe una cámara de seguridad en el Malecón, y está ubicada a una distancia de unos 50 metros, cruzando la avenida Costera. No hay cámaras de seguridad del C-4, a pesar de ser un lugar turístico muy concurrido. Alrededor del Zócalo operan tres restaurantes, dos paleterías, una tienda de conveniencia y locales de venta de artesanías y trajes de baño.

Algunos medios nacionales difundieron la versión de que la explosión fue originada por un joven que arrojó un artefacto explosivo a la multitud. “El gobierno sólo informó de los heridos y la atención a las familias de visitantes, pero no sabemos ni qué sucedió. Sí es muy preocupante pues afectan la imagen de Acapulco” coincidieron en señalar representantes del sector privado. y demandaron a la alcaldesa Abelina López Rodríguez dar una narrativa de lo que sucedió para detener las especulaciones que repercute en la marca de la ciudad en el mundo.

José Luis Smithers Jiménez, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), expresó que el hecho es “sumarle cosas negativas al destino. El gobierno sólo informó de los heridos y la atención a las familias de visitantes, pero “no sabemos qué pasó, qué sucedió.”
La Fiscalía General del Estado de Guerrero en un comunicado el 11 de junio rechazó que hubiera habido una explosión o un ataque con dron pues sus investigaciones atribuyen el hecho a un flamazo de un recipiente con gasolina.

Como resultado de acciones operativas en la región de la Costa Grande, la Policía Investigadora Ministerial (PIM), en coordinación con elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, el 10 de junio de 2024 fueron asegurados cartuchos útiles y cargadores; asimismo se recuperó un vehículo de lujo con reporte de robo en el municipio de Petatlán cuando efectuaban recorridos sobre caminos de terracería en la localidad de Chaveta, asegurando un vehículo con reporte de robo que en su interior contenía 3,547 cartuchos calibre 5.56 mm., 84 cartuchos calibre 7.62 mm., 73 cartuchos calibre 50 mm. y tres cargadores.

Lo incautado fue puesto a disposición de los Ministerios Públicos de la Fiscalía General del Estado y de la Fiscalía General de la República (FGR) para la integración de la carpeta de investigación correspondiente.

Con estas acciones, la FGE Guerrero, insiste el comunicado, reitera su compromiso con las y los guerrerenses de emprender acciones interinstitucionales para procurar el acceso a la justicia, el combate a la impunidad y contribuir a recobrar la paz social en el estado.

Sin embargo, en la madrugada del 12 de junio, fue localizada una cabeza humana dentro de una hielera en el zócalo de Acapulco. A un lado fue dejado un mensaje cuyo contenido no fue revelado por la Fiscalía General.