Memorables inicios de novela:
“Halábame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la vuelta de sus compañeros a la patria…” [La Odisea, Homero]
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Haya a luz, y hubo luz…” [La Biblia]
“Había una vez… ¡Un rey!, dirán en seguida mis pequeños lectores. No, niños, están equivocados. Había una vez un trozo de madera…” [Pinocho, Carlo Collodi]
“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit…” [El hobbit, J. R. R. Tolkien]
“¡Cuál gritan esos malditos! Pero ¡mal rayo me parta si en concluyendo la carta no pagan caros sus gritos!…” [Don Juan Tenorio, José Zorrilla]
“El olor, el humo y el sudor de los casinos provocan náuseas a las tres de la madrugada. Entonces resulta insoportable la corrosión espiritual que desencadena el juego –una amalgama de codicia, miedo y tensión nerviosa– y los sentidos se despiertan y se revelan en su contra. James Bond comprendió de pronto que estaba exhausto…” [Casino Royale, Ian Fleming]
“He llegado a una edad y a un estado en que cada noche antes de acostarme debería lavarme los pies y arreglarme a conciencia por si tuviera que venir a buscarme la ambulancia…” [Sobre los huesos de los muertos, Olga Tokarczuk]
“Todos los que pensaban que aquella guerra acabaría pronto habían muerto hacía mucho tiempo…” [Nos vemos allá arriba, Pierre Lamaitre]
“Era un viejo que pescaba solo en un bote en el Gulf Stream y hacía ochenta y cuatro días que no cogía un pez… [El viejo y el mar, Ernest Hemingway]
“El artista es creador de belleza. Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte…” [“Prefacio” a El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde]
“Cuando yo era más joven y más vulnerable, mi padre me dio un consejo en el cual no he dejado de pensar desde entonces “Antes de criticar a nadie”, me dijo, “recuerda que no todo el mundo ha tenido las ventajas que has tenido tú”… [El gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald]
“Navidad no será Navidad sin regalos –murmuró Jo, tendida sobre la alfombra–. ¡Es tan triste ser pobre! –suspiró Meg mirando su vestido viejo–. No me parece justo que algunas muchachas tengan tantas cosas bonitas, y otras nada –añadió la pequeña Amy con gesto displicente–. Tendremos a papá y a mamá y a nosotras mismas –dijo Beth alegremente desde su rincón…” [Mujercitas, Louisa May Alcott]
“Otra vez hay mar gruesa, y el viento sopla en ráfagas excitantes: en pleno invierno se sienten ya los anticipos de la primavera. Un cielo nacarado, caliente y límpido hasta mediodía, grillos en los rincones umbrosos, y ahora el viento penetrando en los grandes plátanos, escudriñándolos… Me he refugiado en esta isla con algunos libros y la niña, la hija de Melissa… [Justine, Lawrence Durrell]
“No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la muchacha dormida ni intentar nada parecido…” [La casa de las bellas durmientes, Yasunari Kawabata]
