Por el camino de la filosofía, Miguel León-Portilla (22 de febrero de 1926-1 de octubre de 2019) se acercó a los testimonios nahuas sobre la conquista, guiado por el traductor de los códices, el Padre Ángel María Garibay Kintana. A esas relaciones escritas a partir de 1523, León-Portilla dio estructura en una secuencia lineal que muestra la contrapartida de lo que escribieron Cortés, Díaz del Castillo, Aguilar y otros conquistadores. Visión de los vencidos (colección Biblioteca del Estudiante Universitario, UNAM) lleva ya más de 30 reimpresiones. Transcribo un fragmento del capítulo XIV.

Llegada de Cortés. Los mensajeros de Motecuhzoma. Año 13 Conejo. Fueron vistos los españoles en el agua.

Año 1 Caña. Salieron los españoles al palacio de Tlayácac. Con esto ya viene el Capitán.

Cuando hubo salido al palacio de Tlayácac, luego le fue a dar la bienvenida el Cuetlaxteca (enviado por Motecuhzoma Xocoyotzin). Por este motivo va a darle allá soles de metal fino, uno de metal amarillo y otro de blanco. Y un espejo de colgar, una bandeja de oro, un jarrón de oro, abanicos y adornos de pluma de quetzal, escudos de concha nácar.

Delante del capitán se hacen sacrificios. Se enojó por ello. Porque le daban al capitán sangre en una “cazoleta del Águila”. Por esto maltrató al que le daba sangre. Le dio golpes con la espada. Con esto se desbandaron los que le fueron a dar la bienvenida.

Todo esto lo llevó al capitán para dárselo por mandato espontáneo de Moctecuhzoma. Por esa razón fue a encontrar al capitán. Ese fue el oficio que hizo el de Cuetlaxtlan.

Cortés en Tenochtitlan. Y luego vino a llegar hasta Tenochtitlan. Llegó en el mes de Quecholi, en un signo del día 8-Viento.

Y Cuando ya llegó acá a Tenochtitlan, luego le dimos gallinas, huevos, maíz blanco, tortillas blancas, y le dimos qué beber. Entregamos pastura para los venados (caballos) y leña.

Por una parte le hizo entrega de dones el de Tenochtitlan y por la otra le hizo entrega de dones el de Tlatelolco.

Entonces el capitán marchó a la costa. Dejó a don Pedro de Alvarado (apodado) “El Sol”.

La matanza del templo mayor en la fiesta de Tóxcatl. En ese tiempo van a preguntar a Motecuhzoma en qué forma han de celebrar a su dios. Él les dijo:

Ponedle todo lo que es su atavío propio. Hacedlo.

En este tiempo fue cuando dio órdenes “El Sol” (Alvarado): ya está atado preso Motecuhzoma y el Tlacochcálcatl de Tlatelolco, ltzcohuatzin.

Fue cuando ahorcaron a un principal de Acolhuacan, de nombre Nezahualquentzin junto a la albarrada.

En segundo lugar murió el rey de Nauhtla, llamado Cohualpopocatzin. Lo asaetearon, y después de asaeteado, vivo aún, fue quemado.

Con este motivo estaban en guardia los tenochcas de la Puerta del Águila. Por un lado estaba el garitón de los tenochcas; por otro lado, el garitón de los tlatelolcas.

Vinieron a decir a aquéllos que ataviaran a Huitzilopochtli.

Luego le ponen a Huitzilopochtli todo aquello con que se adorna, sus ropas de papel y todos las atavíos que le son propios. Todo se lo pusieron.

Luego ya cantan sus cantos los mexicanos. Así lo estuvieron haciendo el primer día.

Aún pudieron hacerlo el segundo día: comenzaron a cantar y fue cuando murieron tenochcas y tlatelolcas.

Los que estaban cantando y danzando estaban totalmente desarmados. Todo lo que tenían eran sus mantillos labrados, sus turquesas, sus bezotes, sus collares, sus penachos de pluma de garza, sus dijes de pata de ciervo. Y los que tañen el atabal, los viejecitos, tienen sus calabazos de tabaco hecho polvo para aspirarlo, sus sonajas.