Despiertan polémica y suspicacia los ataques de Julio Scherer Ibarra a Jesús Ramírez Cuevas, hoy Coordinador de Asesores de la presidenta de la República, ya que independientemente de los señalamientos a su persona, son dardos envenenados al expresidente López Obrador y a su movimiento.
El exconsejero jurídico de López Obrador señaló a Ramírez Cuevas de sostener reuniones con el llamado “rey del huachicol”, quien supuestamente habría financiado campañas políticas de gobernadores de Morena.
En su libro “NI VENGANZA NI PERDON”, descalifica y acusa a varios de sus excompañeros de gabinete lo cual llama mucho la atención. La duda es por qué no lo hizo en el momento de su salida, por qué esperar varios años para decir lo que le incomodaba.
Con esto no se pretende cuestionar la veracidad de sus dichos, sino el momento en que los hace públicos. Es decir, da la sensación de que buscó el momento político adecuado para hacer más daño.
Lo que es un hecho es que ha desatado un zafarrancho al interior de Morena. No ha faltado quien, como el senador Gerardo Fernández Noroña, haya dicho que Scherer debería estar en la cárcel. Claro, ahora a su fiel estilo, se desdice negando que no dijo eso.
El que aparentemente debería ser investigado es Ramírez Cuevas, quien es señalado de operar una red de financiamiento ilícito ligado al huachicol y de desviar recursos del extinto sindicato de luz y fuerza para la campaña de la jefa de gobierno.
Según el exconsejero jurídico guardó silencio por lealtad al presidente López Obrador, pero ahora decide hablar ya que no quiere ser cómplice del secuestro del proyecto por una camarilla de secretarios corruptos.
Jesús Ramírez Cuevas se defiende y califica al libro como un pasquín inmundo, a la altura de literatura de ficción. Considera que es una rabieta de quien no supo estar a la altura de la austeridad y la honestidad que exige la transformación.
Lo que es un hecho es que las pugnas internas en el partido guinda se acrecientan, así como, por ejemplo, la de la gobernadora de Campeche Layda Sansores y el diputado Ricardo Monreal.
Pareciera que es una camarilla de pillos descalificándose unos a otros por motivos de rencor y poder. Sabemos que seguramente no se investigara a nadie, pero ahora resta ver que tanto le pega a Morena de cara a las elecciones del 2027.
Como siempre, la más afectada es la gente, la que ahora se encuentra con un pasivo cercano a los 27 mil millones de pesos.
Habrá que esperar si hay alguna reacción del actual gobierno, ya que seguramente el “hermano” de Scherer quien actualmente vive en la chingada, no debe estar muy contento con las revelaciones de su antiguo colaborador.
La duda sigue en el ambiente, ya que los tiempos de la publicación del libro no son obra de la casualidad, se da justo cuando el proceso electoral de 2027 ya está en el horizonte. Tal vez el autor quería pegar por partida doble.
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