Ahora que terminó la participación de México en el mundial de futbol celebrado en nuestro país, Canadá y Estados Unidos, es inevitable hacer un par de reflexiones que nos llevan a comparaciones que deben invitar a la reflexión.
Una vez más jugamos como nunca, pero perdimos como siempre, diría alguien, otra vez más no fuimos capaces como selección de futbol de dar el salto de calidad y pasar a la siguiente ronda, donde está reservado para selecciones de clase mundial.
No se puede regatear el esfuerzo, entrega y ánimo de nuestros jugadores, simplemente esta vez nuevamente no alcanzó. Ya sea por errores muy puntuales o por esos pequeños detalles que hacen la diferencia entre un equipo de élite y uno muy bueno.
Los ganadores siempre dan resultados, los perdedores generalmente excusas. Eso que le pasa cada cuatro años en los mundiales a nuestra selección, les sucede a muchos mexicanos, el famoso “ya merito”.
Ya lo cantaba Chava Flores: ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?, ¿A hacerte rico en loterías con un millón? Mejor ya trabaja, ya levántate temprano, con sueños de opio solo pierdes el camión.
Una de las canciones más famosas del cronista urbano, Chava Flores. Si bien resulta una crítica pícara, también es muy realista, ya que cuestiona a quienes sueñan con hacerse ricos de la noche a la mañana.
A la selección le pasó lo mismo, directivos de segunda, procesos absurdos y demasiados intereses en la Federación Mexicana de Futbol (FMF). Sin embargo, como sea nos llegaron a ilusionar ante selecciones de otro nivel, como Sudáfrica, Korea o Checa.
Es imposible pasar al siguiente nivel de la noche a la mañana, mientras no se lleven los procesos adecuados los resultados invariablemente serán los mismos.
En la sociedad sucede lo mismo, quieren resultados sin seguir procesos, sin sacrificar nada, solo que estos se den durmiendo una noche y despertando al otro día.
De la misma forma Chava nos decía en su canción: Soñar no cuesta nada, que ganas de soñar. ¡Ah!, pero eso sí, mañana si que lo hago, pero eso sí, mañana voy a ir, pero eso sí, mañana si te pago. ¿A qué le tiras cuando sueñas sin cumplir?
En otras palabras, nuestra selección es el reflejo de la sociedad en la que vivimos. Queremos muchas cosas sin sacrificar otras, cuantos jugadores no emigran al extranjero por comodidad, además de que aquí los consienten con unos sueldos estratosféricos.
En fin, a esperar otros cuatro años más para ver si ahora sí. Lo mismo pasa con el gobierno, cada seis años renovamos la ilusión de que el que viene va a solucionar nuestros problemas, pero el día de la elección ni a votar vamos, pero eso sí, a quejarse durante los siguientes seis años.
Y que quede claro, eso no nos quita lo maravilloso que somos como Nación, con nuestras costumbres ancestrales, nuestra comida inigualable y un pueblo que lamentablemente solo se une de manera misteriosa solo frente a la tragedia.
A todo esto: ¡Que viva México!
eduardomacg@icloud.com
@eduardo84888581
