Hace muchos años aprendí, porque en las escuelas media y superior no nos enseñan nada; uno aprende lo que quiere y lo que puede en el ejercicio magnífico de vivir. Aprendí que es opcional ser mal hablado, que yo soy, en muchas maneras e idiomas. La academia, cuando mucho, te proporciona algunas herramientas útiles.
Fue cuando me dí cuenta de que hace unos siglos en París la insolencia del poder pudo expresarse en frases como “el estado soy yo”, o a los que se morían de la carencia de pan y lo exigían desde La Bastilla, “qué coman pasteles”, que decidí yo mismo que para ser procaz a la mayor potencia, había que hacerlo en francés. Desde luego que he frecuentado otras lenguas, quiero decir idiomas, pero me queda claro que las primeras frases que todos los humanos memorizamos de cualquiern otra lengua sean los insultos. Y creo que el francés le gana al resto.
En lo que llaman glosa del segundo informe de gobierno de la señora Claudia Scheinbaum, presidente de la república con A de mujer , el senador Luis Donaldo Colosio Riojas hizo una amplia y bien fundamentada confrontación de los “logros” exhibidos por doña Claudia con soberbia y sin fundamento, con sus fallas. El núcleo del desbarajuste de la presidente fue en la presunción del principal motor de su popularidad, el dinero repartido en pensiones, becas, programas y otros modos de regalar dinero público a nombre propio para comprar votos y a costa de la deuda del país que ve crecer.
La deuda nuestra, la deuda de México, es de veinte billones de pesos Veinte millones de millones de pesos. Cuando se fue el cacique de Macuspana, era la mitad.
En otras palabras, las de Chava Flores, a Bartola ya se le acabaron los dos pesos.
Si doña Claudia quiere seguir en el poder en base al dinero que sus empleados dicen “regala” a los mexicanos, las arcas nacionales no aguantan. Ya no hay dinero. A Bartola se la llevó la chingada.
Le pregunté a ChaptGPT, que es el único servicio de inteligencia artificial que no cobra por consulta (o, puede que sí y como mi inteligencia es naturalita no me he dado cuenta), ¿cuál sería la forma menos burda de decirle a la Bartola de Chava Flores que ya no hay, que se acabó, que el país debe 20 billones de pesos y no va a poder seguir así. Que a Bartola ya se la llevó la chingada.¿Còmo decirlo en francés?
Las sugerencias me abrumaron: en términos decentes, hay que decirle a doña Claudia: “Bartola est à l´agonie; Bartola vit sus dernier instants, o, Bartola est aux ponte de la mort”.
Dice GPT que en “Gros mots”, esto es malas palabras, tendríamos que decir “Pour Bartola c´est bien baisée”; peor sería “ Bartola est dans le merde, Bartola est baisée, o Bartola est fuit en culer”.
Lamento no poder traducirlo a ninguna de las lenguas que se hablan en México. Pero de que Luis Donaldo Colosio tiene razón cuando insinúa que a Bartola ya se la llevó la chingada, en eso andamos.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): La supuesta filtración de un aumento a los impuestos que pagan las panzas cerveceras mexicanas, no fue más que el ensayo de un crimen, que diría mi amada Miroslava.
Se trataba de ver cómo andaba nuestra memoria.
La seora presidente con A de mujer prometió -y sigue prometiendo- que bajo su égida no habrá aumento de impuestos. Si mantiene su palabra, el país quiebra.
Con honestidad y mayor recaudación saldremos adelante.
Posible, sería.
Si no sube los impuestos existentes, la única manera de recaudar más con los impuestos existentes, es aumentar el número de causantes registrados. Eso lo sabe doña Claudia.
Como también sabe que más de la mitad de los mexicanos en edad de trabajar están en la economía informal. Por tanto no pagan impuestos, IMSS, ni otros gravámenes que el resto sí.
¿Ves la tempestad y no te hincas? decía mi abuela.
Pues no, no se hincan.
