Un cambio de régimen acontece cuando se reemplaza un sistema político, sus reglas fundamentales y sus instituciones. No es simplemente un cambio de administración, sino modificar la estructura del Estado, la forma en que se ejerce el poder.
Estados Unidos ya lo hizo en Venezuela, lo pretende hacer en Cuba y también en México. En nuestro país con el cambio de López Obrador no se transformaron las reglas del juego político, solo se cambió la persona que dirige la administración pública.
Para nadie es un secreto que nuestro vecino del norte esta preocupado por el debilitamiento de las instituciones, entre ellas las del poder judicial, ya que, a través de la elección de ministros, magistrados y jueces, les restó seguridad jurídica a sus inversionistas.
Es muy claro lo que esta pasando, desde una fiscalía general de la República que no es autónoma, donde el expresidente le exige lealtad a su titular, hasta una concentración absoluta del poder ejecutivo que debilita los contrapesos y organismos independientes.
Hoy en día no existen los controles constitucionales al poder ejecutivo, se ha intentado coartar el ejercicio de libertades y derechos. El ejemplo más visible es el debilitamiento institucional del Instituto Nacional Electoral (INE).
La publicación de la famosa lista por parte de la consejera jurídica del gobierno federal, Luisa María Alcalde, sobre una presunta red digital que amplifica críticas contra la 4T y su gobierno, es un absoluto error que no deja bien parada a la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con la funcionaria, la presunta red tiene cuatro narrativas principales: señalamientos de un “narcogobierno”, acusaciones relacionadas con el huachicol fiscal, la idea de un régimen autoritario y las referencias a presiones externas de Estados Unidos.
Al parecer no son narrativas, de ahí el retiro de visas a varios funcionarios de la 4T por parte de los Estados Unidos, en pleno ejercicio de su potestad soberana.
El caso más comentado es el del hijo del expresidente, Andrés Manuel López Beltrán, a quien seguramente nuestro vecino del norte ya le tiene un expediente bien integrado.
En otras palabras, este gobierno y algunos de sus más destacados integrantes de Morena, le están dando la excusa al gobierno norteamericano para operar como lo ha hecho en otros países, un cambio de régimen mediante una forma pacífica.
Los regímenes democráticos deben dirigirse hacia mayores grados de democratización, sin embargo, en México, hoy en día, lo que esta sucediendo es un proceso de erosión.
Es muy probable que los que hoy hablan de que se están construyendo narrativas y exigen pruebas, el día de mañana les caiga todo el peso de los expedientes construidos desde el extranjero.
Recordemos la frase atribuida al presidente Abraham Lincoln: “Se puede engañar a todo el mundo algún tiempo, y a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo”.
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