Los festejos

Con la publicación oficial de los nuevos “Lineamientos Sobre los Derechos de las Audiencias” por la Secretaria de Gobernación los sectores líderes del proceso declararon que se habían logrado resultados muy favorables, pues consideraron que la versión final se ajustó más a la legalidad corrigiendo la iniciativa original. Con ello, se atendieron diversas denuncias hechas desde los medios y las asociaciones civiles alertando sobre posibles riesgos contra la libertad de expresión y eliminando la remisión de artículos de la Ley a referencias jurídicas que no correspondían (Nieto, 2026, https://www.imagenradio.com.mx/noticias/son-favorables-cambios-lineamientos-derechos-audiencias-observatel).

Frente al resultado conquistado con las reformas efectuadas surgieron diversos reconocimientos elogiosos, entre los cuales, destacaron los siguientes cinco importantes respaldos provenientes de la Presidencia de la República, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), la Consejería Jurídica del Poder Ejecutivo, la Cámara de la Industria de Radio y Televisión y diversos medios masivos públicos y privados:

 

Presidencia de la Republica

En la “Conferencia Mañanera del Pueblo” del 27 de agosto de 2026 la presienta  Claudia Sheinbaum Pardo declaró que “Yo creo que lo que tenemos es un avance importante y vamos a ver cómo funciona. los lineamiento son perfectibles. Si no cambia nada, aún con el defensor, con los lineamientos puede revisarse nuevamente si realmente no se está cumpliendo el derecho de las audiencias, que es el derecho a la información establecido constitucionalmente, pero hay que probar este nuevo mecanismo y ver cómo funciona” (Sheinbaum, 2026, https://www.gob.mx/presidencia/articulos/version-estenografica-conferencia-de-prensa-de-la-presidenta-claudia-sheinbaum-pardo-del-27-de-agosto-de-2026).

 

Comisión Reguladora de Telecomunicaciones

Por su parte, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones el 26 de agosto subrayó que fue “una regulación que beneficiaba a la sociedad, pues colocó en el centro a las personas y será tutelada por el regulador. Dicho proceso se logrará de la mano de los medios de comunicación. Ante la pregunta ¿cómo harán valer las audiencias sus derechos? La respuesta es con un procedimiento, con reglas claras, con certeza jurídica, con transparencia; pero también con el compromiso del medio de comunicación, de escuchar y atender a sus audiencias” (Solano, 2026, https://www.youtube.com/watch?v=RJzPlJs8TS4).

Consejería Jurídica del Poder Ejecutivo

Más adelante, la Consejería Jurídica de la Presidencia a través de la sección denominada “Derecho de Réplica” destacó ese mismo día que “hoy se celebró el avance histórico en favor de las audiencias que va a permitir contar con mecanismos de defensa eficaces, se van a conocer los códigos de ética y sobre todo  existirá la persona defensora a la cual se podrá acudir cuando se considere que un derecho fue vulnerado” (“Situación final de los derechos de las audiencias”, https://www.youtube.com/watch?v=RJzPlJs8TS4).

 

Cámara de la Industria de Radio y TV

En idéntica perspectiva, la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), que integró a más de 1,600 estaciones de radio y televisión en México, expresó en ese contexto su plena satisfacción por los logros obtenidos en la negociación con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. Consideró que los “lineamientos aprobados guardaron un balance importante entre regulación, libertad editorial, libertad de expresión y la viabilidad económica de la industria mexicana de la radio y la TV, en un contexto mundial de alta competencia por audiencias y anunciantes. Las preocupaciones de la industria mexicana de la radiodifusión, señalados en documentos previos, fueron atendidas luego de un fructífero diálogo con las autoridades federales. […] El mensaje de las miles de personas que participaron en la Consulta fue claro: quieren medios de comunicación independientes de cualquier revisión oficial, pero también que informen con puntualidad los aconteceres de la vida nacional. Fue una gran Consulta, un gran ejercicio del gobierno federal que yo creo que nos puede ayudar para muchas otras normatividades que obviamente requieren los mexicanos” (“Situación final de los derechos de las audiencias”, https://www.youtube.com/watch?v=RJzPlJs8TS4).

La Cámara industrial reconoció la apertura de la Comisión Reguladora de  Telecomunicaciones por considerar sus preocupaciones como sector, pues incorporó a la versión final de la Ley el 98% de sus inquietudes como gremio industrial expuestas durante la Consulta abierta, con lo cual, se llegó a un gran armonía autorregulatoria para la reglamentación de los Derechos de las Audiencias (“La CIRT celebra la aprobación de los Lineamientos …”, 2026, https://cirt.mx/la-cirt-celebra-la-aprobacion-de-los-lineamientos-en-materia-de-derechos-de-las-audiencias/).

 

Concierto de medios

Finalmente, a esta trama gloriosa se sumó el apoyo de numerosos medios de comunicación, privados y públicos, destacando los canales de televisión, estaciones de radio, periódicos y redes sociales que también otorgaron el aval exitoso a la forma como quedaron reconocidos los nuevos lineamientos generales sobre los Derechos de las Audiencias.

Con el fuerte aval de estas entidades pareció que la modificación a los lineamientos sobre las audiencias ya había alcanzado un alto grado de maduración jurídica que beneficiaba a todos los sectores involucrados. Mediante ello, dio la impresión que con tales agasajos, en última instancia, lo que se aseguró en el fondo, fue que con los nuevos Derechos de las Audiencias los concesionarios y el gobierno, de manera conjunta, ya le habían encontrado la histórica “cuadratura al círculo” del Derecho a la Información, que desde la década de los años 80s del siglo veinte se encontraba perdida en México.

 

La realidad no es como la pintan

Sin embargo, la cruda realidad posteriormente desnudó la otra “verdad disfrazada”, pues lo que se constató en las entrañas después de la aprobación de los Lineamientos fue que el gobierno atendió mayoritariamente los intereses de los consorcios de la radiodifusión que habían presionado excesivamente a través de la movilización de la opinión pública con la narrativa de la imposición de la “Ley Censura” y se redujeron o abandonaron las demandas democráticas expuestas por los ciudadanos.

De este modo, pese a las declaraciones de diversos sectores sobre el éxito rotundo alcanzado por el gobierno de la Cuarta Transformación, la industria de la radiodifusión y diversos comunicadores alineados con el régimen vigente; el resultado no fue tan triunfalista como se dibujó. Esto debido a que lo que fundamentalmente se aseguró fueron los principales intereses de los grandes consocios de la radiodifusión nacional que fueron renegociados entre la CRT y la CIRT y núcleos legitimadores del régimen; quedando descuidadas o rechazadas múltiples peticiones muy relevantes de la ciudadanía plasmadas reiteradamente a través de la Consulta, por solo apreciarlos como  “comentarios”.

Ello debido a que “solo el 5.3% de las aportaciones colectivas fueron propuestas puntuales concretas (471 iniciativas) y el resto que fueron el 94.7% (8,418 observaciones) quedaron calificados como simples “puntos de vista”. Es decir, la mayoría de las contribuciones no fueron contempladas como aportaciones esenciales para construir la dinámica de la regulación mediática, pues se estimaron como complementos secundarios no relevantes.

De este modo, aunque se atendieron la intervención de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones sobre el proceso de la radiodifusión; la difusión de información “falsa”, “descontextualizada” e “información histórica como si fuera actual”; la comercialización de espacios; la elaboración de los “códigos de ética”; el ajuste de la función de los “defensores de las audiencias”; la modalidad frágil en que los medios deben diferenciar información de y opinión; la modalidad de subtitulajes; la ampliación de las demandas sociales sobre los plazos de los medios comunitarios, indígenas y afromexicanos a 180 días para presentar sus códigos de ética; y las penas por las infracciones a la Ley; el resto de los aspectos abordados se refirieron básicamente a superar los obstáculos que afectaban la operación funcional de la industria de la radio y la televisión en la República mexicana.

Dicho sesgo político-normativo marcó el nuevo acuerdo sobre los Derechos de las Audiencias como un acto de simulación parcial que desprestigió la pulcritud de la Consulta pública sobre tales garantías comunicativas, pues privilegiaron las demandas corporativas y desconocieron otras ciudadanas.

No obstante, este desequilibrio una Consulta ciudadana abierta y democrática no  únicamente colabora a recibir propuestas de redacción normativa muy elaboradas, sino también a través de la exposición de opiniones permite conocer preocupaciones, evaluar percepciones, detectar riesgos regulatorios y anunciar peligros potenciales. Reducir casi nueve de cada diez participaciones a simples “puntos de vista” es minimizar el valor de la abundante participación social en un tema que compete a todos, porque todos somos audiencias” (Bravo, 2026, https://www.eleconomista.com.mx/opinion/asi-quedan-derechos-audiencias-20260828-830704.html).

Tal circunstancia ocasionó que “en los lineamientos finales permanecieran diversas lagunas que permitirían acotar, censurar y sancionar la libertad de expresión. En términos sencillos, se puede afirmar que le dieron a la sociedad atole con el dedo y le aplicaron un sabadazo” por la forma y fondo cómo fueron anunciados (Núñez, 2026, “Atole con el dedo y censura: los cambios verdaderos en los lineamientos …”, https://contralacorrupcion.mx/atole-con-el-dedo-y-censura-los-cambios-verdaderos-en-los-lineamientos-de-los-derechos-de-las-audiencias/). Así, en la “versión final de los Lineamientos se conservaron intactos diversos artículos problemáticos y mecanismos que fueron señalados por diversas organizaciones, especialistas y participantes en la Consulta pública, como atentatorios contra la libertad de expresión y la democracia (Núñez, 2026, https://contralacorrupcion.mx/atole-con-el-dedo-y-censura-los-cambios-verdaderos-en-los-lineamientos-de-los-derechos-de-las-audiencias/).

En política, la forma es fondo y los logros proclamados por el gobierno y la industria para regular los Derechos de las Audiencias, no fueron elementos suficientes para alcanzar su celebración anticipada, ya que los lineamientos admitidos no aseguraban que la reglamentación brindara plena certeza jurídica y ubicara a las audiencias en el centro de la dinámica comunicativa, ni disipaban el riesgo que afectaba su dimensión social (Albarrán, 2026, https://revistazocalo.com/de-nuevo-la-simulacion/).

En síntesis, la nueva versión sobre los Derechos de las Audiencias develó cuales fueron los sectores que si fueron escuchados por el sistema de poder e incorporadas sus propuestas y, que fracciones sociales no fueron consideradas, como si nunca hubieran participado en la Consulta. Ganó la maquinaria de la ola aplaudidora de la radiodifusión mediática sobre el análisis riguroso de la realidad concreta.

Necesidad de nueva evaluación

En este marco fue notable la presencia sumamente raquítica de mentes analíticas que expresaran un punto de vista crítico sobre las limitaciones de la versión final de tales  potestades ciudadanas para examinar realistamente que se ganó y que se perdió en este proceso.

Todo ello, reflejó que ¡el diablo está en los detalles!, y por consiguiente, es necesario realizar un análisis muy cuidadoso del contenido de los nuevos lineamientos sobre los Derechos de las Audiencias y no actuar con prisas políticas para entregar con rapidez un Acuerdo de Regulación que predominantemente legitimara al régimen reinante en tiempos preelectorales y satisficiera los apetitos expansivos de los grandes consorcios de la radio y televisión.

La única forma de avanzar hacia un modelo equilibrado de la radiodifusión en México donde los Derechos de las Audiencias se armonicen con el compromiso inalterable de respeto total a la libertad de expresión y la independencia editorial de los medios de comunicación, es que el gobierno tome en cuenta tanto las opiniones de los concesionarios, como las del gobierno, como la de los ciudadanos. De lo contrario, lo que se construye es un modelo simulado de democracia comunicativa que beneficia a unos pocos poderosos y crea un embudo de marginación comunicativa para la mayoría nacional olvidada.

Continuará …

jesteinou@gmail.com