Casi con certeza, los observadores de las elecciones intermedias de los Estados Unidos, afirman que mañana se acaba el Halloween del presidente Donald Trump.
Al atardecer y la noche del uno de noviembre, los niños norteamericanos con disfraces que pretenden ser estrambóticos van de casa en casa pidiendo dulces con la frase de “trick or treats”, traducida a nuestra lengua como dulces o castigo. Trump no admitió dulces, y ha estado repartiendo castigos como si fuera el dueño del mundo.
Cosa que él cree, y por eso lo está repartiendo; por lo menos en el mapa mundi.
La tradición de la noche de brujas es medieval, pero mucho antes nuestros ancestros de hace unos dos mil años, obviamente del todavía dominante hemisferio norte, ya celebraban el fin de la siega, el inicio del almacenamiento y la próxima llegada del invierno. Esa fiesta se fusiona entre los anglosajones con el muy próximo Thanksgiving, agradecer al Señor por la buena cosecha. De ahí que la culinaria de estos días incluya calabazas maduras, pan de maíz, y ya más tarde un guajolote asado, animal que los gringos llamaron pavo de Turquía, ni puta idea tengo de por qué.
Pero el asunto era otro pavo. Donald Trump.
El muy complejo y a la vez añejo y moderno sistema electoral de los Estados Unidos, hace que la fecha de mañana sea más bien simbólica. En las elecciones de medio tiempo, como las de mañana, millones de votantes norteamericanos ya emitieron su voto, ya sea presencialmente o por correo. Un número tan considerable, que suele coincidir con el número de ciudadanos a los que la votación les vale madre. Pero ese mecanismo permite a los estadísticos pronosticar, como suelen hacerlo, equivocadamente, el resultado de los comicios.
En este caso, según ellos todo apunta a una derrota de Donald Trump. El que tiene que pagar en la gasolinera más de un dólar por litro de gasolina, cuando hace un año pagaba 30 centavos, se está vengando.
Lo cual, independientemente de las filias y las fobias, es una ventaja para la democracia: Trump, con toda certeza, amanecerá el miércoles sin que la mayoría de los senadores y los representantes que nosotros decimos diputados, ya no son del partido republicano, sino del demócrata. En un régimen que nunca ha sido, pero que Donald Trump lo transformó a presidencialista cabrón, que maneja el país a base de edictos ejecutivos indiscutibles y que no pasan por la aprobación del Congreso, esta nueva realidad tiene que mutar a un equilibrio de poderes: el contrapeso del Congreso puede ponerle freno a las decisiones autárticas de Trump que ya conocemos.
Hay además, posibilidades de cambio profundo en estados muy importantes, como Texas y California. En la silla del gobernador de Texas es muy probable que se siente la señora Hinojosa, sacando al agresivo conservador Greg Abott; en la cámara de representantes un cantante famoso que se llama Boby Pulido, que piensa mejor que lo que canta, que no canta mal, va a llevar la voz de los inmigrantes al Capitolio..
Seremos más sabios mañana al anochecer.
Yo espero que menos infelices.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): La detención en Florida de la señora Gómez Mont, prófuga de sus cómplices desde hace cinco años en el gobierno de México y que ahora la quieren en el bote con sus cinco hijos y su marido, es más confuso que el lío político,familiar, gangsteril y otras yerbas entre la viuda del alcalde de Uruapan, y su cuñado.
Seria muy san saber que se esconde debajo del sombrero, que ya pinta para un movimiento político importante en el 2930.
Sobre todo con la debacle de la señora presidente con A de mujer, a raíz del caso Taddei y las reacciones de Palacio Nacional.
