“.. Podemos es el nuevo partido comunista del siglo XXI…”

José María Anson

Regino Díaz Redondo

Madrid.- Ha comenzado a respirarse aire fresco en la política nacional. Todos los partidos empiezan las campañas preelectorales al grito de ¡…salgan a la calle y hablen con la gente….! Los populares, tan reacios a dialogar, han puesto en circulación a tres nuevos vicesecretarios y los mandan a bañarse de pueblo para sumar votantes.

Pablo Casado, Fernando Martínez Maíllo y Javier Maroto son los elegidos para charlar con la gente en plazas, avenidas, cafés y foros por los que caminarán sin descanso con el fin de convencer a la gente de que el PP es la mejor opción para gobernar  España.

Cristina Cifuentes, sobrevive a la escabechina de los conservadores y toma posesión como presidenta de la Comunidad de Madrid con la ayuda de Ciudadanos. Y, lo que es insólito, promete investigar las finanzas de su antecesor Ignacio González para ver si no cometió irregularidades o defraudó al fisco. Es una exigencia de la fuerza que la apoya y que ella aceptó.

Mientras, la alcaldesa madrileña Manuela Carmena habla con Ana Patricia Botín (BSCH) y Francisco González (BBVA) para conseguir que los desahuciados por no pagar la renta se instalen en viviendas de interés social que están vacías y en poder de ambos bancos. Está de plácemes además, Jose Maria González (Kichi, afín a Podemos) que retira de su despacho el retrato de Felipe VI y pone el del vasco Fermín Salvochea, luchador contra ETA.

Parece que en la recta final el fanatismo y la intransigencia no nublarán los comicios. Aunque existe la posibilidad de que el encono se radicalice al extremo y la democracia pueda ser aplastada por la carpetovetonia negra de todos los tiempos.

Persisten, junto a los gritos pacíficos del sí se pudo, mareas negras que revuelven la mugre, hurgan entre el fango y exhiben como trofeos de guerra twitters contra concejales de Ahora Madrid en un afán de sembrar la discordia y la destemplanza social.

En los platós, los diarios digitales e impresos y en la radio, algunos comentaristas continúan con su labor de insultar, denigrar, confundir y echar tierra al entusiasmo que muestran los electores.

Los nuevos políticos populares salen de sus despachos en mangas de camisa y la sonrisa a flor de piel.

Van y se meten en los cafés, acuden a las televisiones y opinan sobre la mejor forma de resolver los problemas. Un plus positivo para ellos.

Simultáneamente, Pablo Iglesias de Podemos, toma a Cádiz como punto de partida para su ruta de cambio. El joven líder recorrerá nuestra geografía durante los próximos meses hasta el momento de acudir a las urnas.

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, se postula como candidato a la Moncloa y deja a Inés Arrimadas para que luche por gobernar Cataluña.

Mención importante merece el socialista Pedro Sánchez que hace unos días fue designado por el PSOE como su aspirante único a ser inquilino de la Moncloa. Aparece por primera vez vestido con traje y corbata y envuelto en la bandera nacional.

Izquierda Unida, a través de Alberto Garzón, insiste en que hay que presentar una candidatura de unidad de los partidos progresistas para alcanzar la presidencia del gobierno. Nadie, o casi nadie, le hace caso pero tiene mucha razón y quizá el desacuerdo pudiera crear problemas a la hora de ver los resultados de los próximos comicios.

Mariano Rajoy se involucra más en la campaña electoral y ya no utilizará el plasma para las conferencias de prensa ni pasará tanto tiempo acostado en el sofá chesterniano. Eso dijo él durante la presentación de su candidatura para repetir como presidente.

Las demás fuerzas asamblearias como Barcelona en Comú, Ahora Madrid, Mareas Atlánticas, Sí se puede, Compromís y varias más, reparten abrazos por todas partes.

El verano llegó para sudar pero con alegría y la clara evidencia de que en 2016 la nación entrará en un periodo de recuperación económica y social. Gane quien sea lo hará con la ayuda de otras siglas. La mayoría absoluta desaparece y no volverá en mucho tiempo. Quizá nunca.

Los jóvenes ideólogos desfilan por los nuevos y viejos barrios de sus ciudades y llenan los pulmones de oxígeno puro como expresión de lo que puede ser el país en poco tiempo.

Las personas maduras y las de la tercera y cuarta edades avizoran un porvenir más tranquilo. El fenómeno es impresionante aunque su vida puede cortarse en cualquier momento.

Durante las próximas semanas habrá enfrentamientos duros, muy duros, unos y otros se lanzarán acusaciones e insultos, inclusive; pero todo indica que la sangre no llegará a los aparejos.

En el País Vasco, Galicia Valencia, Andalucía, Cantabria, Asturias, Aragón y en miles de municipios han decidido dejar abiertos los comedores escolares para que los niños puedan alimentarse durante estos meses de verano. Una medida que ha caído como agua de mayo.

Todavía existen dudas sobre hasta dónde llegarán aquéllos que defienden privilegios y disfrutan de un bienestar a costa de prevaricaciones y de tráficos de influencias.  Medios para lograr la desestabilización política, los tienen. El neoliberalismo español y el de la Unión Europea están afectados y pueden sufrir una caída espectacular.

Por ello, no debe olvidarse que cuentan con suficiente armamento económico para impedir que la realidad sea un hecho. Combaten desde ahora para mantener el statu quo, pero sólo que utilicen armas de mayor calibre, indecentes, mortales, lograrán su propósito.

Todo indica que no ocurrirá pero no olvidemos que en el pasado cosas peores sucedieron en los momentos en que amanecía la verdadera libertad. Los herederos del odio consiguieron destrozar las buenas nuevas y erigirse en caudillos y ejecutores de crímenes de lesa humanidad.

El momento no es propicio para que consigan su propósito. Los europeos, y concretamente los españoles, estamos ya predispuestos contra tales acontecimientos y será más fácil vencerlos.

De todas formas, prevenir es necesario porque así lo exigen los tiempos actuales que harán del continente una superficie donde las nuevas generaciones alcanzarán lo que merecen aunque para ello sus padres y abuelos hayan tenido que sacrificarse.