ACAPULCO, GRO.- El flujo de las remesas durante el primer semestre del año constituye una burbuja de oxígeno en el contexto de una asfixia por la crisis económica, derivada de las restricciones estipuladas para enfrentar la pandemia del Covid 19 en la localidad.
Durante el primer semestre del año, Guerrero se vio favorecido con un incremento en el monto absoluto de remesas al ascender a 914.3 millones de dólares contra los 849 que se recibieron en el mismo periodo del 2019. El incremento fue 4.8 por ciento.
Debe considerarse que al menos un tercio de los migrantes ya tienen acreditada su residencia en los Estados Unidos y, en los últimos dos meses, están recibiendo apoyos gubernamentales., los cuales están siendo compartidos con familiares que residen en México. El otro factor que influye en el incremento es la reactivación económica en la Unión Americana aun cuando los rebrotes del coronavirus le han venido acotando.
Sin embargo, los datos mencionados anteriormente no ocultan la tendencia descendente en montos absolutos y en porcentaje que vienen observando las remesas y que se acentuó por el frenón económico a que obliga la pandemia.
En el periodo enero-marzo de este año, Guerrero recibió 467.44 millones de dólares mientras que durante segundo trimestre acumuló 446.90. Ligeramente arriba de los 440.17 millones de dólares que se acumularon en el octubre-diciembre del 2019.
A pesar de ello, por su captación de remesas provenientes de los Estados Unidos de América Guerrero se coloca dentro de las ocho entidades de la República Mexicana en lo que va del año.
El municipio de Guerrero que más remesas registra según cifras del primer trimestre del 2020 es Tlapa de Comonfort con 52.9 millones de dólares, seguido por Acapulco con 49.9 millones de dólares y tercer puesto, Iguala con 37,36 millones de dólares.
En los destinos turísticos, Acapulco lleva la delantera, pero lo que respecta Ixtapa-Zihuatanejo tiene una captación de remesas del 9.9 millones de dólares y Taxco de Alarcón, de 10.1 millones de dólares.
En lo que val año, el 44.3 por ciento, casi la mitad de las remesas, se concentraron en 100 municipios distribuidos en 26 estados. Con base en datos publicados por el Banco de México (Banxico). Entre ellos se encuentran Tlapa de Comonfort; Acapulco de Juárez; Iguala de la Independencia; Chilpancingo y Pungarabato.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, en el último trimestre del 209 el Producto Interno Bruto Estatal creció 0.3 por ciento mientras en que el primer trimestre del 2020 tuvo un decrecimiento de 4.3 por ciento. Con respecto al mismo periodo del año anterior y fueron previos a que se estableciera el confinamiento por el coronavirus.
Por su parte el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) indica que durante el primer trimestre del 2020 en materia de Ingreso Laboral per cápita, real aumentó 14 por ciento entre el primer trimestre de 2019 y el primer trimestre de 2020, al pasar de 1,012.71 a 1,154.71 pesos constantes. Hay que recordar que entre el diciembre y enero se fija el salario mínimo.
Se puede señalar que la variación trimestral en el ingreso laboral per cápita real fue 13.6 por ciento del cuarto trimestre de 2019 al primer trimestre de 2020, al pasar de 1,016.30 a 1,154.71 pesos constantes.
El ingreso laboral per cápita real en el primer trimestre de 2020 es mayor que el registrado en el primer trimestre de 2014 y que en el mismo periodo de 2007.
En cuanto a Línea de Bienestar Mínimo-Línea de Pobreza Extrema por Ingresos se registró una disminución de 4.9 puntos porcentuales al pasar de 60.7 a 55.8 por ciento, entre el primer trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020.
La perspectiva que se tiene es que la coyuntura presentada durante el segundo trimestre del año en cuanto al envío de recursos por parte de los nacionales, tal vez no podría seguirse presentando durante los próximos meses.
El descenso en la cantidad de remesas recibidas de Estados Unidos y el avance de la pandemia del Covid-19 incrementará la vulnerabilidad de poblaciones mexicanas marginadas con alta dependencia de esas transferencias.
Al inicio del 2020 se estimaba una reducción en la captación de remesas en México en alrededor de 7 mil millones de dólares y en caso de confirmarse Guerrero saldría muy afectado toda vez que es uno de los estados donde las transferencias recibidas de mexicanos radicados en territorio estadounidense más contribuyen a su Producto Interno Bruto.
Debe tenerse en cuenta que, independientemente de los montos enviados y aun con el efecto multiplicador por las variaciones del tipo de cambio, estas remesas son solo un paliativo pues las características de la pobreza permanecen: ingresos económicos bajos, falta de acceso a oportunidades de empleo, carencia de servicios básicos en las viviendas, hacinamiento y analfabetismo. En las áreas rurales a esto se debe sumar que la agricultura, que ha sido una actividad principal, enfrenta los problemas de tierras de mala calidad para la producción, ausencia de capacitación para el manejo de cultivos y escasez de agua pero también las amenazas del crimen organizado que en algunos casos genera el despojo de propiedades.
Las remesas se convierten en un ingreso que les permite a las familias satisfacer sus necesidades básicas en materia, principalmente, de alimentación y termina siendo un ingreso o un salario adicional. Pero si la tendencia es de una disminución en montos, frecuencia y usos, entonces serían un factor adicional en la expansión de la pobreza en la entidad.
