Editora guionista, dramaturga y poeta de la generación del 27 español, Concha Méndez (Madrid, 27 de julio de 1898 – Coyoacán, 7 de diciembre de 1986) llegó a México en 1944, ya con una larga trayectoria en la edición de libros y revistas. En el año de su llegada, editó ella misma Villancicos de Navidad con el sello de Ediciones Roca y dedicado a su hija Paloma. Transcribo los primeros poemas.

“Que se enciendan de naranjas/ los naranjales en flor/ ¡Que al mundo vino un amor!// En la ramita más alta,/ cante el pájaro cantor:/ ¡Que al mundo vino un amor!// Y los prados que se vistan/ con su manto de verdor// ¡Que al mundo vino un amor!

“¡Que vengo cansado/ de buscar al Niño/ y no lo he encontrado!…// ¡Que un ángel me guíe/ adonde Él está./ Mis ojos lo vean,/ que es Navidad!

“¡Un pino verde,/ el más verde de todos,/ para el que duerme;/ que le gustará verlo/ cuando despierte.// Y de sus ramas,/ le colgaremos guindas,/ rojas manzanas!

“El jardinero, madre,/ cortando está el jardín/ rosas de invierno, que cuida,/ mejores que las de Abril.// “¿Para quién son esas rosas,/ para quién las cortas, di?”/ “Para un niño que ha venido/ al mundo como un jazmín.”

“¿Qué leva el borriquillo/ en sus albardas?/ Avellanas y nueces,/ queso de cabra.// Porque va a Belén lleva/ paso ligero/ quiere que su regalo/ sea el primero.//

“Decía un galapaguito/ a un hermoso ruiseñor:/ “Si yo tuviera tu pico,/ tus alas y tu color,/ no estaría aquí cantando/ en esta rama sin flor;/ me iría a Belén y al Niño/ le sirviera de cantor.

“Marineros de la mar/ llevan al Niño feliz/ arbolitos de coral;/ los otros, peces con sol/ en vasijas de cristal.// Y el más joven de entre ellos,/ los nácares escogidos,/ brillantes los tornasoles,/ por sus manos bien pulidos.

“Hay una Luna redonda/ que está mirando a la Tierra./ “Dime Lunita ¿qué miras/ con tu cara de tristeza?”// “Miro –contesta la Luna–/ al Niño que en Belén sueña./ Si estoy triste es que no puedo/ bajar a verle de cerca.”

“Mariposa, préstame/ tus alas de terciopelo/ que hasta el Portal de Belén/ quiero llegar en un vuelo.// Escarabajito soy,/ alto no puedo volar;/ si no me las prestas tú/ nunca podré llegar.

“El panaderito/ sale hacia Belén;/ lleva en su canasta/ las tortas con miel/ y pan con almendras/ que acaba de hacer.// La panaderita/ con él va también.

“De la miel y del azúcar/ los ángeles confiteros/ hacen para darle al Niño/ confites y caramelos.// El que cuida del maní/ –que es el ángel manisero–/ con un trocito de sol/ lo va tostando en su fuego.

“¡Que suenen las panderetas/ que el Niño ha nacido ya,/ que la Tierra se estremece/ de tan alegre que está// Ángeles de las alturas,/ venid que es la Navidad

“Una sirenita escoge/ y guarda en redes de algas,/ las más finas caracolas/ por la arena de las playas.// ¿Para quién buscas sirena,/ estas joyas de la mar?/ Para que el niño con ellas/ pueda contento jugar.

“El monte dijo al camino/ que va al portal de Belén:// “¡Quién fuera tú que hasta el Niño/ llegas y lo puedes ver!

“Palomita mensajera,/ tan blanca como la nieve,/ lleva al niño este anillito// y dile que me recuerde,/ que yo soy aquella niña/ que le llevó lirios verdes.”

 

Novedades en la mesa

El ciego en la ventana. Monotonías es el nuevo libro del barcelonés Juan Antonio Masoliver Ródenas, que Acantilado distribuye para la temporada de fin de año.