Entre los desastres causados por los huracanes Otis y John, las oleadas de violencias y los cotidianos bloques de las arterias viales urbanas y federales, la economía de Acapulco permanece sepultada sin que se perciban visos de mejoría en el corto plazo.
Las autoridades estatales de turismo y prestadores de servicios hablaron de una ocupación de los tres destinos de recreo promedio del 58 por ciento pero lejos de las expectativas trazadas para el puente de día de muertos por lo cual se dibuja un panorama sombrío para el cierre de año. La derrama se calculó en 287 millones de pesos.
En el binomio Ixtapa-Zihuatanejo, se registró una ocupación hotelera promedio de 67.9 por ciento, donde en su mayoría hubo presencia de turismo proveniente de Vancouver y Calgary de Canadá y San Francisco, Estados Unidos mientras en Taxco la ocupación hotelera promedió del 74.5 por ciento. Acapulco, con una oferta de cuartos de hotel por debajo de la capacidad instalada promedió los 50 puntos porcentuales de ocupación.
Simón Quiñones Orozco, titular de la Secretaría de Turismo del gobierno estatal (Sectur), atribuyó los resultados al hecho de que “venimos saliendo de un huracán, nos estamos recuperando y obviamente la gente tiene algunas dudas y previsiones para todavía visitar Acapulco, que registró el índice más bajo”.
Además aseguró: “a pesar de los últimos hechos de violencia en la entidad, la actividad turística no se ha visto afectada, y agregó que como dependencia trabajan para dar a conocer “las cosas positivas que pasan”.
En contraste Alejandro Martínez Sídney, presidente de la Cámara Nacional de Comercios, Servicios y Turismo (Canaco) de Acapulco, alertó que debido a las pérdidas económicas registradas por el sector como consecuencia de la baja turística por los daños del huracán John y los bloqueos de damnificados por este meteoro, está en riesgo el pago de aguinaldos para miles de trabajadores.

El líder empresarial demandó la aplicación de la ley para quienes bloquean las calles del puerto y las carreteras federales y pidió “una estrecha coordinación entre los tres niveles de gobierno y los incentivos necesarios para enfrentar el reto de los pagos fiscales. De no tomar medidas urgentes, se ponen en riesgo los aguinaldos de la clase trabajadora para diciembre” insistió
El panorama económico de Acapulco para el cierre de año se presenta incierto debido a una serie de factores que afectan tanto al turismo como a la estabilidad social y económica de la región, considerando que se trata de la actividad económica primaria en la entidad.
La ocupación hotelera del 50 por ciento durante el puente de Día de Muertos, una de las temporadas turísticas más importantes, refleja un impacto significativo debido a los bloqueos y hechos de violencia que se han registrado en la región.
Una buena parte de la oferta de cuartos de hotel corresponde a la micro y pequeña hotelería, las hospederías de vocación turística trabajan aún en la rehabilitación de sus instalaciones.
La inseguridad y las protestas de damnificados, que afectan la movilidad y percepción de seguridad, son factores que frenan la llegada de turistas.
Apenas el 4 de octubre una familia de empresarios restauranteros de playa Princess, fue asesinada a balazos en el poblado de Tres Palos, dentro del municipio de Acapulco, entre ellos dos mujeres, tres hombres y dos jóvenes resultaron heridos e incendiaron dos autos en el interior de una vivienda. Sujetos armados irrumpieron en el domicilio y dispararon contra todas las personas que se encontraban.
Debe mencionarse que la familia se opuso a que las autoridades ingresaran al domicilio para realizar las indagatorias y llevarse los cuerpos de las víctimas a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para los trámites de ley.
El 21, 22 y 27 de octubre 16 personas fueron desaparecidas en tres grupos diferentes, habitantes de Chautipan, sierra de Chilpancingo, entre los cuales hay cuatro menores de edad, dos mujeres y 10 hombres. El grupo delictivo ‘Los Ardillos’ ha sido señalado por autoridades mexicanas de ser responsable de la violencia en esa región, y ha paralizado el servicio de transporte en diversas ocasiones.
La violencia reciente en Acapulco es un factor clave que afecta la confianza tanto de los turistas como de los empresarios locales. Los inversionistas pueden optar por revaluar sus planes de expansión o inversión, lo que impactaría negativamente en la generación de empleos.

El escenario para el cierre de año podría depender de la capacidad del gobierno y de los sectores privados para resolver los problemas de seguridad, restablecer la confianza en el destino turístico y rehabilitar las áreas afectadas por los fenómenos naturales. Sin una mejora significativa en estas áreas, es probable que el sector turístico continúe viendo cifras por debajo de sus capacidades habituales.
En cuanto a generación de empleos, si la ocupación hotelera sigue baja y la actividad turística no se reactiva con la rapidez esperada, es posible que se frene la creación de nuevos puestos de trabajo en el sector servicios y en industrias conexas.
Los gobiernos estatal y federal tendrán un papel crucial en el futuro cercano, no solo en la rehabilitación de las áreas afectadas por los huracanes, sino también en la implementación de estrategias de seguridad que puedan mejorar la percepción de Acapulco como destino turístico. Programas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas y a los sectores más afectados también serán esenciales para mitigar los impactos económicos.
La situación es compleja, con un panorama que depende de la resolución de varios factores, Acapulco tiene el potencial de recuperarse, pero esto dependerá de las acciones coordinadas entre las autoridades, los empresarios y la sociedad en general.
En términos económicos, el cierre de año podría ver una recuperación moderada si se logran resolver los bloqueos y mejorar la seguridad, pero si los problemas persisten, la región podría enfrentarse a una desaceleración en su actividad económica y en la generación de empleos.
