El síndrome de Delcy Rodríguez se metió en Claudia Sheinbaum: sometimiento a las órdenes de Donald Trump.
Nunca imaginé que la presidenta Claudia Sheinbaum suspendiera el suministro de petróleo a Cuba, su genética castrista hacía congruente las donaciones a la casta en decadencia de la Isla, aunque las disfrazara de “razones humanitarias”, ceder en esa importante cuestión ante Trump indica el grave nivel de entreguismo de nuestra presidenta.
Pero no es el único tema de sumisión de la presidenta ante Trump. Casi al mismo tiempo, se produjo el caso de Ryan Wedding, supuesto narcotraficante canadiense enviado a los Estados Unidos.
La presidenta y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Omar García Harfuch, afirmaron que el canadiense se “entregó de manera voluntaria en la embajada de los Estados Unidos, lo cual fue desmentido por el propio director del FBI, Kash Patel, casualmente presente en la Ciudad de México en los días previos y el mismo día de la detención del canadiense.
Además, hay otras evidencias de que la detención del canadiense, fue resultado de la actuación en territorio mexicano de estadounidenses miembros de los aparatos de inteligencia de los gringos.
Los malabarismos cantinflescos de la presidenta no pueden ser eternos, debe asumir que ante la presión de Trump ha tenido que someterse a sus órdenes.
Es una realidad que, ante el poderío militar de los Estados Unidos, es casi imposible hacerle frente en casi cualquier parte del mundo y no se diga en México, dada la desproporción gigantesca de nuestras fuerzas armadas con las de la mayor potencia militar del mundo.
Lo que resulta grotesco, es negar esa realidad mediante la mentira y el cantinfleo.
Con arengas nacionalistas en las mañaneras o en el zócalo lleno de acarreados por los sindicatos charros, no se hace frente a la arrogancia de Trump.
Leonado Padura acaba de publicar un texto muy importante donde dice: “No creo que nadie con sentido de pertenencia, soberanía o responsabilidad cívica pueda desear (ni siquiera pensar) que la solución a estos problemas provenga de cualquier tipo de intervención extranjera, y mucho menos de una intervención militar, como algunos han pedido, que también representa una amenaza porque siempre es un escenario posible”.
“Sin embargo, además de lo anterior, creo que los cubanos necesitan recuperar la esperanza y tener una visión posible de su futuro. Si se pierde la esperanza, se pierde el sentido de cualquier proyecto social humanista. La esperanza no se recupera a la fuerza. Se rescata y se nutre con soluciones, cambios y diálogos sociales. Cuando estos no llegan, se han producido muchos efectos desastrosos”.
Esa debiese ser la postura correcta de la presidenta Sheinbaum ante las amenazas de Trump, se requiere hacer cambios que pongan fin a las tendencias autoritarias que avanzan en la demolición de la república, continuar acusando a los opositores de ser agentes del imperialismo, sin rubor alguno, mientras ella acata todas las órdenes de Trump; negarse a dialogar con las madres buscadoras; evadir la investigación profunda ante siniestros como el tren transístmico sin abrir al menos una investigación contra uno de los hijos de AMLO involucrado en su construcción; negarse a combatir a altos funcionarios de su gobierno, de su partido en el Congreso como Adán Augusto López, de varios gobernadores con visibles vínculos con las bandas de narcos, favorece las presiones de Trump, para realizar operativos tipo incursión para atrapar a Maduro, como ya lo hicieron en Sinaloa al atrapar al Mayo Zambada.
Cada día será más difícil para la presidenta negar la realidad con el cantinfleo.
