En una sociedad ordenada tienen que existir órganos que verifiquen las diferentes actividades de una metrópoli, más en la Ciudad de México dada su extensión y densidad de población.
En la CDMX contamos con el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), organismo encargado de verificar que comercios, obras, transporte público y publicidad exterior cumplan con las leyes.
El objetivo es asegurar el bienestar y la seguridad de los habitantes de la CDMX. Las inspecciones periódicas que lleva a cabo ayudan a que se tenga la certeza del cumplimiento de la normatividad y regulación administrativa.
Para nadie es una sorpresa que en ocasiones los desarrolladores inmobiliarios se van por la libre, con la complacencia de la alcaldía correspondiente. Es ahí donde el INVEA verifica desde el uso de suelo, hasta que todas las licencias y autorizaciones estén al día y dentro del marco legal.
Funciona en muchos casos a través de las denuncias ciudadanas, un ejemplo es la supervisión al trasporte público, el cual en muchas ocasiones deja mucho que desear, incluso poniendo en riesgo la vida de los usuarios.
El organismo verifica que las unidades cuenten con su documentación vigente, asimismo que las condiciones físico-mecánicas de las unidades se encuentren en óptimas condiciones para circular.
Un tema delicado es la regulación de la publicidad exterior en la ciudad, el cual antes de la nueva Ley de Publicidad Exterior se encontraba en franco descontrol.
La contaminación visual era alarmante con los llamados espectaculares de azotea, los cuales ponían en riesgo no solo las estructuras que los soportaban, sino la de la gente común y corriente que transitaba por el lugar.
Hoy siguen algunos anunciantes utilizando espacios prohibidos para promocionar sus productos, lo que demuestra que lo último que les importa es la ciudad y la gente que en ella habita. Antes de contratar con cualquier medio, deberían de verificar que cuenta con las licencias y permisos correspondientes.
El INVEA tendrá que ponerse las pilas y terminar con este flagelo que tanto ha dañado la imagen de la ciudad, más ahora que se aproxima el mundial de futbol donde la voracidad de medios y anunciantes saldrá a la luz.
También tendrá que verificar y sancionar a los que con total impunidad llevan a cabo tala de árboles para que el anuncio se observe en plenitud.
Las organizaciones civiles y la ciudadanía tendrán que estar atentos para denunciar ante la jefa de Gobierno, Clara Brugada y el secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, cualquier irregularidad en la materia.
Existe en el gobierno de la ciudad la reciente creada Dirección General de Publicidad Exterior, la cual supervisa que los medios publicitarios cuenten con licencia emitida por la secretaría. Veremos si es un área más de adorno y con cargo al erario público o realmente lleva a cabo las funciones para lo cual fue creada.
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