La extorsión es considerada un delito de alto impacto y lo comete quien sin derecho obligue a otro a dar, hacer, dejar de hacer o tolerar algo, para obtener un lucro para sí o para otro, o causando un perjuicio patrimonial.
Se puede utilizar la violencia, coacción o intimidación. Cada día en el país y, en especial, en la Ciudad de México, es una nueva forma del crimen organizado con la que tenemos que lidiar, y estar muy pendiente para no caer en sus garras.
Uno de los últimos casos más emblemáticos en el país es el del líder criminal conocido como el Botox. Su banda, según las autoridades que lo capturaron, controlaba la recolección de la basura, la venta de cerveza y gasolina, así como toda la cadena de producción y distribución del limón y aguacate.
La presidenta ha dicho que el delito de extorsión no se ha podido disminuir, así lo expresaba en julio durante la presentación de un proyecto de la ley general contra este flagelo.
La ley contra la extorsión fue aprobada a finales de año, se reforzó la competencia de las fiscalías, a través de la creación de unidades especiales dentro de las agencias estatales, de igual manera se puso a disposición un número para denuncias anónimas.
El gobierno de la Ciudad ha dicho que el teléfono bajo el que atienden denuncias anónimas es el 089. Las alcaldías donde hay más registros de estos casos son la Gustavo A. Madero con 12.3%, Venustiano Carranza con 15.3% y la Cuauhtémoc con 15.5%.
En cuanto a las entidades federativas hay al menos 8 que registran el 66% de las extorsiones a nivel nacional. Ellas son Guanajuato, Estado de México, Nuevo León, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Guerrero y Michoacán.
El delito de extorsión se ha convertido prácticamente en un impuesto que grava de manera ilegal a las empresas y a la sociedad, generando un clima de inseguridad y desconfianza.
Hay que estar alerta para evitar ser victima de este delito. Algunas de las recomendaciones es mantener la calma, interrumpir de inmediato la llamada y verificar si la situación es real o no, como, por ejemplo, contactando al familiar o amigo que supuestamente esta secuestrado o en peligro y, desde luego, llamar al 089.
En algunos fraccionamientos se encuentran estas bandas perfectamente organizadas, infiltrando personal de su confianza en los domicilios y así después de un tiempo aparentan una extorsión hacia la empleada o empleado, haciendo la simulación de que su “patrón” se encuentra en peligro y tiene que entregar objetos de valor para que este sea liberado de tal situación que, desde luego, es ficticia.
Es responsabilidad de las personas la contratación de la gente que trabaja para ellos, así que deberá estar atenta a cualquier conducta que le resulte anormal y así poder prevenir cualquier intento de una posible extorsión.
Esperemos que, trabajando conjuntamente gobierno y comunidad, este delito disminuya paulatinamente.
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