Claudia Sheibaum está enferma de hybris, de soberbia, arrogancia y desmesura. Ciega y desconectada de la realidad. Tomando decisiones extremas y equivocadas. Se creía invencible y hoy comienza a ver que el “imperio morenista” se cae.
El juicio político en contra de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, la orden que dio desde el “púlpito mañanero” para que nadie vea Televisión Azteca, anular elecciones por supuesta intervención extranjera, la candidatura del narco junior Andy López Beltrán y la movilización para defender a los narcopolíticos de Morena de Trump, son medidas desesperadas.
Por lo pronto Trump y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, ya le contestaron a Sheinbaum: Usted —“mujer maravillosa”— podrá convocar a una movilización en mi contra, pero yo activaré el “Escudo de las América” para aplazar a los cárteles estén donde estén”.
Los imperios caen desde adentro y no solo por fuerzas externas. El colapso de la Cuarta Transformación no solo lo va a decidir Washington con la secuencia imparable de acusaciones en contra de Rocha Moya, de otros gobernadores de Morena, de secretarios de Estado y de los hijos del ex presidente López Obrador, sino la pudrición de sus cimientos políticos, económicos y morales.
Sheinbaum anunció que defenderá la soberanía nacional y explicará a los mexicanos de dónde viene su movimiento. A estas alturas ya sabemos de dónde viene la 4T.
No salió de las “manos del pueblo” o de las comunidades más pobres del país, sino de los sórdidos escondites del crimen organizado. Morena nació de mentes criminales. En pláticas y acuerdos con los que secuestran y destazan cuerpos. En su cuna y ADN va implícita su decadencia.
En el escritorio de Trump están formados los expedientes de políticos morenistas acusados de narcotráfico. Saberlo ha llevado a Sheinbaum y a López Obrador a tomar decisiones disparatadas.
Anuncian la candidatura a diputado de Andy López Beltrán cuando su nombre es uno de los que más se mencionan en las carpetas de investigación como operador del “huachicol fiscal” y enlace con los hijos del Chapo Guzmán.
La candidatura del “junior de izquierda” es una broma macabra, una ofensa a la inteligencia y una abierta provocación a Washington: “Hazle como quieras —le dice López Obrador a Trump— mi hijo es intocable y está listo para mantener vivo el movimiento”.
La ley de Ricardo Monreal para anular las elecciones en caso de intervención extranjeras es otra medida de emergencia para evitar la caída del “imperio morenista”. De manera burda y descarada advierten que si pierden las elecciones en el 2027 y luego en el 2030 van a desconocer los resultados con el argumento de que fueron víctimas de una conspiración internacional.
Trump tiene cinco meses —antes de las elecciones intermedias de Noviembre— para decidir si quiere que el “Escudo para las América”, una iniciativa de seguridad hemisférica para combatir a todos aquellos gobiernos vinculados al narcotráfico, prospere en México.
Si la respuesta es sí —como ya lo anunció el Secretario de Guerra—, entonces en los próximos meses y semanas veremos acontecimientos nunca vistos. No solo acusaciones contra otros gobernadores como el de Sonora, Tamaulipas, Baja California, Michoacán o contra legisladores e integrantes del gabinete sino contra una Presidenta que insiste en proteger a los capos del régimen.
Los imperios caen cuando el Emperador o la Emperatriz pierden el control sobre los acontecimientos. Sheinbaum ya no tiene las riendas. Se envuelve en la soberanía para no caerse, pero los imperios corruptos caen por su propio peso. La 4T está en picada.
