Aprovechando el ambiente que nos proporciona la justa mundialista, si analizamos el parado en la cancha de nuestro gobierno con respecto a uno de sus rivales de toda la vida como lo es Estados Unidos, tendremos forzosamente que tomar en cuenta una serie de datos duros.
Nuestro gobierno juega hoy totalmente a la defensiva, más que queriendo o tratando siquiera de llegar a la portería de enfrente, la idea es no perder por goleada, ya que hoy por hoy queda claro que va perdiendo el partido por la mínima diferencia.
Esto se agrava; ya que, al ser una nueva administración, hay nuevo entrenador, en este caso entrenadora, sin embargo, el anterior estratega quiere seguir mandando, poniendo la alineación titular y evita los cambios de sus incondicionales.
Esta actitud del estratega que se fue a la Chingada pone en serios aprietos a la entrenadora con “A”, ya que tiene que salir a defender una alineación que ella no mandó a la cancha y que francamente ya está muy quemada.
Para ser sinceros, muchos jugadores de la alineación del estratega anterior a quienes Estados Unidos ya les pidió su expulsión, ya no deberían de jugar, su lugar debe ser el retiro y que se les apliquen las sanciones correspondientes por sucios.
No cabe la menor duda que Estados Unidos y su entrenador pondrán la pierna fuerte y no dejarán pasar a nadie. Esto tiene muy nerviosos a varios jugadores de la actual administración, ya que de un momento a otro saben que vendrá una tarjeta roja.
La actual entrenadora mexicana juega muy seguido al fuera de lugar y no hay día en que no la agarren a ella o a sus jugadores en esta falta.
Otra maña que ya usa muy seguido la actual estratega mexicana es pedir todos los días pruebas y más pruebas de los señalamientos de sus jugadores. Lo más probable es que dentro de muy poco tenga un cuarto lleno de aquello que pide.
También se ha hecho evidente que su antecesor jugaba no como Brasil al “juego bonito”, sino al “abrazos no balazos” y eso puso en grave peligro a todos: federativos, otros equipos y a su propia afición, a la que llamaba pueblo bueno y sabio y decía querer y proteger.
Otro problema serio es que el anterior estratega metió a su propio hijo como delantero con el numero 9 para que metiera todos los goles que pudiera, no importando si eran con la mano, en fuera de lugar o con cualquier trampa. Hoy Estados Unidos también ya le hecho el ojo y seguramente pedirá su expulsión.
Este junior y sus hermanos resultaron barbaros y demasiado ambiciosos para pedir todos los balones, el problema sigue siendo que la actual entrenadora los protege porque sabe que de no hacerlo se meterá en problemas con el inquilino de la Chingada.
La verdad es que este 1 a 0 no va a quedar así, parece que será más bien como la goliza que le propinó Alemania a Curazao por 7 a 1. De darse unas golizas sin precedentes y no cambiar la alineación pronto la actual entrenadora, es probable que también se pueda manejar su cambio o por lo menos quedara muy debilitada para el próximo mundial.
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