Los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial han dejado una gran lección: México necesita meter una goliza a Morena en el 2027.

El nacionalismo eufórico e inédito que llenó durante semanas las calles del país con jóvenes cantando el himno y ondeando la bandera debe ser trasladado a las urnas.

Si un balón logró superar diferencias y unir a los mexicanos, defender a México de un narco partido político, también debería cohesionar a toda una nación.

Así como Javier Aguirre entrenó a la escuadra mexicana para meter goles a Sudáfrica, Corea y Ecuador, así la oposición política y la sociedad organizada tienen un año para concientizar al electorado sobre la importancia de sacar a Morena de la cancha.

A Morena no sólo hay que ganarle, hay que eliminarlo, expulsarlo del juego político. Merece perder el registro por tratarse de una organización con vínculos criminales. Es un partido que ha gobernado con trampas, zancadillas, puñetazos, ha comprado y sometido al árbitro —al Poder Judicial—, para que avale su corrupción.

La hazaña mundialista hizo brotar en los mexicanos una fuerza social que estaba adormecida. Demostró que existe una potente energía que desembocó en una cancha de futbol y que debería ser utilizada para hacer de cada mexicano y mexicana un delantero que inunde las urnas con votos en contra del partido depredador.

Se dice que Javier Aguirre se inspiró en el libro “Código de la Cultura” de Daniel Coyle para entrenar a la Selección. El texto dice que el éxito no sólo depende de tener genios o generales sino de compartir propósitos.

El PAN, el PRI y ahora también Somos MX deberían tomar en cuenta ese consejo, sacudirse la soberbia y salir unidos a la cancha desde hoy para comenzar a agitar banderas, causas e incendiar el ánimo nacional con un propósito muy claro: rescatar a México. Liberarlo de un régimen por cuyas venas corre el dinero de la droga, el tráfico de combustible, miles de desaparecidos y la violencia.

La alegría, la exaltación, el entusiasmo de la afición representó una contundente derrotar para la autollamada Cuarta Transformación. Ellos que llegaron al poder para imponer una dictadura staliniana, ellos que apostaban a convertir a cada mexicano en una máquina de obediencia, sin libertades, maquilados ideológicamente, tipo Cuba, tipo la URSS, se estrellaron contra las redes de una sociedad indomable.

 

@PagesBeatriz

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