Si no entendemos que Rubén Rocha Moya es la cabeza de la serpiente de la 4T no vamos a entender lo que está sucediendo.
¿Por qué tanto lío por un gobernador? Porque Rocha no solo era gobernador de Sinaloa sino la pieza clave que operaba la estructura financiera entre el gobierno de López Obrador, Morena y el Cártel de Sinaloa.
Nada hay más importante para el régimen que garantizar su impunidad y silencio. Sheinbaum buscará a toda costa que se le juzgue en México para evitar su extradición y que hable.
Se trata no solo de protegerlo a él, sino de proteger al Movimiento de la Cuarta Trasformación. Hoy, impedir el derrumbe de Morena, de López Obrador y de la misma Sheinbaum pasa por evitar que el gobernador con licencia sea juzgado en Estados Unidos.
La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, llega no solo a cuidar los intereses políticos de Rocha Moya, sino los intereses de Morena y del mismo López Obrador en el estado.
Llega a evitar que sea desmantelada la “narco red” que nutre financieramente al régimen para seguir ganando elecciones en la cuna del Cártel de Sinaloa, organización criminal que tiene en Morena su brazo político y en el gobierno a un agente de protección.
Morena tiene dos dueños: AMLO y los chapitos. El primero es el fundador, el cerebro político y los segundo son los socios capitalistas mayoritarios que exigen todo tipo de privilegios, desde garantías para el trasiego de droga hasta posiciones políticas que los favorezcan.
Para decirlo pronto: Sinaloa es para la 4T el territorio base, una de las fuentes de poder económico de Morena que alimenta los vasos sanguíneos del partido en el poder. Por eso, Sheinbaum maniobra para impedir que su partido pierda las elecciones en el 2027 en la entidad.
Perder Sinaloa representaría para el gobierno no solo una derrota política, sino la pérdida del centro de poder político y económico del narco régimen. Por eso, Morena adelanta la designación de la futura candidata al gobierno del estado, Imelda Castro, quien desde ya tendrá que comenzar a dispersar apoyos sociales para evitar una catástrofe electoral.
El futuro de Rocha Moya depende de Estados Unidos. Si Washington quiere comenzar a desmembrar la organización criminal que hoy gobierna México, tendrá que exigir su extradición. Sería el primer paso para comenzar a juzgar a un régimen criminal.
@PagesBeatriz
