López Obrador reapareció para advertir a sus enemigos que está en “pie de guerra”. El mensaje político más importante consistió en decir que Ernesto Zedillo y Estados Unidos habían negociado la entrega de la Presidencia de la República al PAN.

¿Cuál es el mensaje subliminal del ex presidente? ¿Qué hoy Washington presiona a Sheinbaum para que entregue el poder a la oposición? ¿Qué las acusaciones en contra su hijo Andy tienen la intención de obligar a AMLO a aceptar la derrota de su partido en el 2030?

El New York Times acaba de dar a conocer que la justicia norteamericana investiga a Andrés López Beltran por contrabando de combustible y crimen organizado. Y destaca que el hijo del ex presidente ya entró en contacto con autoridades de ese país para resolver su caso.

Cuando se sabe acorralado López Obrador acostumbra retar a su oponente para dar una muestra de superioridad moral. Pero sabe que, muy pronto, tendrá que sentarse en una mesa para evitar que su hijo sea juzgado en un tribunal de Nueva York.

Por eso la pregunta: ¿Cuánto vale la libertad de Andy para López Obrador? ¿Tal vez la entrega de la Presidencia de la República?

El ex presidente salió a darnos una clase de historia y defensa de la soberanía nacional. Él y su pupila han declarado la guerra a la injerencia extranjera para simular un nacionalismo con el que buscan “curarse en salud”.

Hacen creer que la acusación en contra de Andy, Rocha Moya y otros son pretextos armados por Washington para intervenir en la política interna. Pretenden hacer ver a la 4T como mártir de una andanada extranjera, cuando en realidad se trata de un grupo delictivo —con expedientes judiciales abiertos—, enquistado en el poder.

Por eso, Sheinbaum en un momento de euforia chauvinista ordena prohibir la doble nacionalidad y una de sus senadoras se desgañita diciendo “Queremos garantizar que quien sea presidente de la República, sólo se arrodilla ante la bandera de México”

Valdría la pena preguntar ante qué bandera se hincó López Obrador cuando era presidente porque además de destruir todas y cada una de las instituciones democráticas, entregó la soberanía nacional al narcotráfico.

Quien aparece meciéndose con todo cinismo y parsimonia para decir que con Morena “se acabó la corrupción” es un traidor a la patria que debería estar purgando una condena.

Salió a decir que está muy feliz. Que no le llegan la criticas ni las acusaciones contra su hijo. Lo cierto es que “Andy” fue su operador, el artífice de una red monumental de tráfico de combustible y tendrá que entregar “lo que sea” a Estados Unidos antes de verlo dormir en una celda.

 

@PagesBeatriz

 

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