Los nuevoleoneses ya tenemos fecha para que se nos rindan cuentas. El gobernador Samuel García presentará su quinto informe de labores a las seis de la tarde del sábado 21 de noviembre, en el llamado Parque del Agua, al ladito del estadio de los Rayados del Monterrey.
Fecha y sitio tienen una doble lectura. El parque del agua, que es fácil imaginar, es la única obra que el gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda ha completado en ejercicio de su mandato; por otro lado, es la primera en una larga lista de violaciones, mentiras e incumplimientos de las promesas de Sammy el mentirosillo.
El artículo 79 de la Constitución del Estado establece que, en la primera semana de octubre, el Congreso Estatal ha de convocar a una sesión plenaria y que “en dicha reunión el Ejecutivo rendirá por escrito un informe sobre la situación y perspectivas generales que guardan el Estado y administración pública, y en uso de la palabra expresará los aspectos relevantes del mismo”. Samuelito se ha negado sistemáticamente a acudir ante el legislativo; el Congreso fijó la fecha para esa sesión el 14 de octubre, fecha límite de ley. El secretario de Gobierno del Estado, Miguel Flores, se barrió en home en el último minuto y entregó el informe escrito.
Sammy les dijo también a los nuevoleoneses que no iba a dejar el cargo “como El Bronco”, para saltar a otra posición. En 2023, engañado indudablemente por López Obrador, pidió licencia para buscar la candidatura a la presidencia de la República. Se rajó justo a tiempo de que expirara su licencia.
El ejercicio del gobernador está tapizado de frases publicitarias, como lo de la vieja y la nueva política. Así, sus anuncios del quinto informe rezan por todos lados que “lo nuevo sí cumple”, como antes ante -el retraso de las obras- pedían “paciencia” o prometían “valdrá la pena”. Ya veremos si vale la pena seguir esperando por las siguientes promesas repetidas del gober, de las que sólo enlisto las que recuerdo:
- Sacar a Nuevo León del pacto fiscal porque recibe de la Federación menos de lo que aporta.
- Cuatro nuevas líneas del Metro; una de ellas funcionando desde el Aeropuerto, antes del inicio del Mundial de Futbol.
- Un estadio nuevo para los Tigres de la UANL, equipo del que se dice fan.
- Una carretera interserrana en el sur del estado, cuya obra no llega hoy al 15 por ciento de lo que requiere.
- Un millón de árboles plantados en un plan de reforestación estupendo. Van unos cinco mil.
- Transporte urbano totalmente gratuito para estudiantes y personas discapacitadas.
- Resolver el abasto de agua a Monterrey. Sammy se presume como suyos la presa Libertad, que hizo El Bronco y a la que sólo le cambió el nombre, y el acueducto Cuchillo II, que hizo la federación.
- El tren suburbano García-Apodaca.
- La construcción de una megaplanta para fabricar autos eléctricos Tesla, en García, con la inversión de quince ¡Billones! de dólares.
- La tarjeta naranja para pagar dos mil pesos mensuales a las mujeres madres.
- Mejoras al Hospital Materno Infantil, inexistentes.
Ni uno solo de esos compromisos fue cumplido. No es necesario añadir más renglones, que los hay. Lo único cierto es que los millones de pesos que se han gastado en la campaña de planas a todo color en los diarios, spots en la tele y grandes espectaculares por todas las ciudades con el estribillo de que “lo nuevo sí cumple”, son un gasto gigantesco y mentiroso.
Del cual se deberían rendir cuentas también.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): No lo dijo el santo Papa ni lo dijo a voz en cuello, lo reconoció Ricardo Monreal, cabeza de la pandilla morenista en la Cámara de Diputados, que es la que aprueba el presupuesto de egresos.
No hay dinero suficiente para atender las necesidades de salud y educación. Algo que aquí se ha dicho repetidamente.
Pero tampoco hay dinero para seguridad. Simplemente, no hay dinero. El que había y heredaron los morenos del neoliberalismo odiado, ya se lo gastaron en todos sus proyectos de apoyos gratuitos.
No es lo mismo ser borracho que cantinero
