Telecracia vs. democracia/XII-XIV

 

Javier Esteinou Madrid

La actitud autoritaria del gobierno panista frente a las demandas democratizadoras del movimiento juvenil Yo Soy 132 en materia de comunicación social, no sólo se reflejaron en la aprobación de la formación del oligopolio de telecomunicaciones entre Televisa y Iusacell (TV Azteca), sino la segunda respuesta fue la eliminación de otros competidores en el ámbito de las telecomunicaciones.

Así, mientras desde el 2007 la compañía de comunicaciones MVS Multivisión negociaba formalmente con el Gobierno Federal la renovación de sus concesiones de telecomunicaciones para los próximos 20 años y ampliar el uso intensivo de estas, especialmente de la Banda 2.5 Gigahertz (Ghz), sorpresivamente el 8 de agosto del 2012, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, argumentó que por motivos de desaprovechamiento de este recurso y por la ausencia del pago de la contraprestación correspondiente por el empresario Joaquín Vargas Guajardo para la utilización de la misma, se negó la renovación de dicha frecuencia.

Con ello, el gobierno inició un proceso de “rescate” de este bien propiedad de la nación para destinarlo a servicios de banda ancha y reordenar esa parte del espectro conforme a los principios de política pública y las “mejores prácticas internacionales”.

De esta forma, pese a que se encontraban operando 11 empresas con 68 concesiones vigentes en tal Banda de 2.5 Ghz., la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, determinó que estaba subutilizada, pues era como “una autopista de altas especificaciones en la que apenas se aprovechaba el acotamiento”, y en consecuencia, este gigantesco potencial comunicativo debía de ponerse a disposición de nuevos usuarios para satisfacer la demanda de servicios de cuarta generación (4G) en los próximos años.

Sin embargo, no obstante tales argumentaciones del gobierno federal para proceder al “rescate” de la banda 2.5 Ghz., el presidente de MVS, Joaquín Vargas, señaló que tal proceso “expropiatorio” era improcedente, entre otras, por las siguientes 10 razones:

1.- MVS contaba, por una parte, con un previo dictamen formal otorgado por Cofetel, aprobado por unanimidad de su pleno; y otra parte, también contaba con el respaldo formal de la Comisión Federal de Competencia para operar dicha banda.

2.- La banda 2.5 Ghz. no se encontraba subutilizada, pues para el año 2008  alcanzó la cifra de 47 mil suscriptores, con más de 450 empleados directos y una inversión superior a los 80 millones de dólares.

3.- Los propietarios no podía aprovechar más este recurso comunicativo, pues al no refrendarse las primeras concesiones vencidas desde el inicio de la administración del presidente Felipe Calderón en el 2006, se generó una enorme incertidumbre jurídica entre los empresarios, que imposibilitó continuar invirtiendo, hasta contar con seguridad normativa.

4.- MVS ofreció, por escrito, pagar una contraprestación equivalente a lo que se ha pagado por esta banda en otras partes del mundo por la explotación de la banda, ajustando dicho precio al tamaño de la economía de México, el cual era mayor que 60% de los países que han licitado esta banda. Así, la compañía se comprometió a cubrir la cantidad de 11 mil 164 millones de pesos que era un monto superior a lo que otros competidores han pagado en Alemania, Estados Unidos, Austria, Holanda, Italia, Finlandia, Bélgica y España.

5.- Además de ofrecer el pago de la contraprestación correspondiente por parte de la empresa, esta también aceptó devolver 50 Mhz. a título gratuito para que el gobierno federal pudiera disponer de dicho recurso para licitarlo con los propósitos que consideraran pertinentes.

6.- Existían los socios nacionales y extranjeros con el capital listo para invertir.

7.- Se contaba con los socios tecnológicos que garantizaban tecnología de punta para los suscriptores en lo que a banda ancha se refiere.

8.- Existía la disposición de MVS para democratizar el capital de la empresa y permitir la participación de nuevos socios.

9.- MVS consintió que la operación de esta concesión se llevara a cabo a través de un tercero neutral e independiente.

10.- Finalmente, se desarrolló un modelo de negocios que garantizaba el abatimiento de los precios para todos los mexicanos, como se efectuó con la empresa Dish.

En consecuencia, el proyecto planteado por MVS con respecto a la utilización de la banda de 2.5 GHz. ofrecía incrementar sustancialmente la competencia en el sector y permitiría ofrecer al público el servicio de Internet de banda ancha móvil, al doble de la velocidad y a la mitad del precio que actualmente se ofrece en el mercado mexicano.

Por consiguiente, en base a los hechos anteriores, la “recuperación” de la banda 2.5 Ghz. por el gobierno federal en todos sentidos fue injustificada. Por lo cual, desde la perspectiva del inversionista Joaquín Vargas, las verdaderas causas de fondo que originaron dicha expropiación, fueron las dos siguientes:

1.- Las presiones ejercidas por Televisa y organismos afines desde el 2008, cuando se anunció el lanzamiento de Dish y su correspondiente política de precios bajos en cable, lo que suscitó las exigencia del monopolio ante Cofetel para que fueran retiradas las concesiones que MVS en la banda de los 2.5 Ghz.

Con ello, Televisa ganó una enorme ventaja desde el momento en que MVS no pudo dar servicios de triple ni cuádruple play a través de Dish.

2.- Una reacción autoritaria de algunos funcionarios del gobierno federal por la recontratación de la periodista crítica Carmen Aristegui, titular del noticiario matutino de MVS, después de realizar un comentario radiofónico sobre la información difundida en el Congreso de la Unión por el diputado Gerardo Fernández Noroña acerca de un supuesto problema de “salud” del presidente Calderón.

Esta realidad demostró, entre otros, los siguientes dos aspectos en materia de las comunicaciones nacionales:

1.- La decisión de expropiar la banda 2.5 Ghz. no se debió a cuestiones técnicas, financieras o administrativas; sino a un asunto político.

2.- El Estado mexicano y sus órganos de gobernabilidad no son una entidad rectora al servicio de las causas de la apertura, la competencia y la democracia comunicativa; sino que son un “gerente” al servicio de la defensa de los intereses de los grandes poderes fácticos mediáticos.

Por todo ello, ante la crisis desatada por el gobierno para recuperar el espectro en propiedad de MVS, ahora más que nunca es urgente que el Congreso de la Unión realice una profunda reforma legal en el ámbito de las telecomunicaciones para evitar el manejo discrecional de este recurso estratégico.

jesteinou@gmail.com