Joaquín Pérez Sánchez

Cuba asumió la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y con ello encabezará el nuevo escenario regional donde se esperan cambios en los procesos de diálogo y negociaciones entre América Latina y los otros bloques de poder.

La Celac que se constituyó definitivamente en Venezuela, en diciembre de 2011, sin la participación de Estados Unidos y Canadá, constituye el principal esfuerzo de integración y concertación regional, independiente del poder geoestratégico mundial dominante. Es decir, la Celac constituye un esfuerzo de integración regional sin la influencia estadounidense.

El primer año (2012) estuvo presidida por el mandatario chileno Sebastián Piñera, quien en esta ocasión entregó la presidencia pro tempore a su similar de Cuba, Raúl Castro, quien la encabezará durante el año que corre.

Del 26 al 28 de enero pasados se celebró en Santiago de Chile, la primera Cumbre de la Celac y la Unión Europea, hecho que marca la importancia de este nuevo escenario, ya que mostró el carácter geoestratégico relevante que América Latina alcanza en el nuevo escenario mundial, en momentos en que se vive una aguda crisis sistémica.

Europa estuvo representada por los responsables de la Eurozona, Manuel Barroso, de la Comisión Europea y Herman Van Rompuy, del Consejo Europeo, pero sobre todo destacó la presencia de la canciller alemana, Angela Merkel.

Aunque el cónclave se vio afectado por los lamentables hechos ocurridos en una discoteca en Brasil, que obligaron a la presidenta de ese país, Dilma Rousseff, a retirarse de la reunión, la presencia de la canciller alemana, evidenció la importancia que tiene para Europa, establecer nuevas formas de diálogo y negociación con la región latinoamericana.

Prueba de los nuevos vientos que empiezan a soplar en la región, fue, por ejemplo, conocer los tópicos que empiezan a tratarse en estos espacios de negociación. La presidenta argentina, Cristina Fernández, reveló que, con la canciller alemana, coincidieron en que “hay que regular la actividad financiera a nivel global”. De hecho, la mandataria argentina aseguró que la canciller está de acuerdo en “realizar una propuesta conjunta” sobre el tema, para presentarla en la próxima reunión del G-20.

Uno de los grandes ausentes, fue sin duda el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien sigue en La Habana, Cuba, convaleciendo en su lucha contra el cáncer, pero que es uno de los protagonistas principales en la constitución de la Celac. El evento terminó con la firma de la Declaración de Santiago, por parte de los 61 países participantes. En el documento, de 48 puntos, resalta el compromiso por la creación de una alianza para el desarrollo sostenible, inversiones con calidad social y ambiental y el rechazo a los “embargos y el proteccionismo”. Es decir, de todo un poco.

El arribo de Cuba a la presidencia, sin duda marcará un nuevo tono en este proceso integrador. Por lo pronto ya se anuncian varios encuentros para este año, entre los cuales destacan, la educación, la salud, la cultura, las drogas, la infraestructura y la necesidad de una nueva arquitectura financiera.