¿La conjura?

Aquella frase de Felipe Calderón, pronunciada en algún lugar de Los Pinos, sin duda en una noche infortunada, vuelve como reptil a serpentear en medio de la sucesión presidencial: “Prefiero entregarle la banda presidencial a un militar, ¡a cualquiera!, antes que a un priista”.

El triunfo moral de Peña Nieto

¿Moral? Sí, moral. Porque mientras la candidata del PAN Josefina Vázquez Mota hablaba como la encarnación de la Santísma Trinidad y el candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador decía ser —para variar— el poseedor de la verdad absoluta, Enrique Peña Nieto nunca intentó burlarse, durante el debate, de la inteligencia de los mexicanos.