No AMLO
Se está hablando, con exceso, de la salud del presidente de la república, que se descuidó, que no usaba cubre bocas, que de nada le sirvieron sus amuletos, que no sirve para nada el ser honesto y veraz, que se vacunó o que no se vacunó.
Se está hablando, con exceso, de la salud del presidente de la república, que se descuidó, que no usaba cubre bocas, que de nada le sirvieron sus amuletos, que no sirve para nada el ser honesto y veraz, que se vacunó o que no se vacunó.
Buena parte de lo poco que se conserva en la Carta Fundamental fue obra del constituyente de 1857, esa es una de las razones que explican la presencia de algunos de los arcaísmos que aquí se mencionan.
Al ahora candidato oficial de Morena es famoso por su afición al alcohol y los desplantes de machismo que realiza bajo su influjo; se habla que es aficionado a las mujeres.
Cuando se trata de proteger ilícitos, resultaron iguales los gobernantes de Morena, los del PRI y del PAN. Como dicen las mujeres: todos los hombres son iguales. Para demostrarlo hago referencia a un caso de tantos.
Respecto de los invidentes, viene a mi memoria un mandamiento que aparece en Levítico cap. 19, v. 14: “No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, …”
En el caso del Covid-19, fueron pocos los ministros de los cultos que atribuyeron a causas divinas al mal o que predicaron el arrepentimiento como solución. Por lo general no pretendieron llevaron agua a su molino.
Quienes no están contentos con nada la descalificaron; la tacharon de ser parte de la verborrea a la que ya estamos acostumbrados. Un refrito de lo que AMLO ha venido diciendo desde hace catorce años.
También son antialcohólicos, de fachada o sinceros, quienes se dicen revolucionarios. Es propio de ellos proclamarse puritanos y salvadores de las buenas costumbres.
La nueva renuncia es una llamada de atención, una voz de alarma que está diciendo que algo anda mal en la actual administración pública federal. El principal preocupado y quien debe afrontar la realidad es el presidente de la república.
Para que el pacto federal no sea alterado por alguna de las partes: estados autónomos o gobierno federal, a la Constitución que lo contiene se da el carácter de suprema y se establece un procedimiento extraordinario para ser modificado.
Donde la segunda vuelta existe para elegir presidente de la república, ella es obligatoria para el supuesto de que, en la primera, ninguno de los candidatos alcance más de la mitad del número total de votos emitidos.
Mucho más necesario es el cambio de horario si se toma en consideración que sus economías están estrechamente relacionadas con la de los estados limítrofes de la Unión Americana.
De la exhibición derivan sensaciones diversas: para quien hace el alarde, de seguridad y dominio; para quien lo percibe, de intimidación. El alarde, aunque no explícitamente, busca amedrentar.
Yo también tengo algo que proponer; no es de escasa importancia lo que someto a la consideración de la ciudadanía. Espero la comprensión y apoyo de ese pueblo mexicano que es sabio y bueno.
Estos apuntes no han derivado de elucubraciones teóricas; son producto de la experiencia de horas frente al grupo y de discutir con los alumnos la mejor forma de enseñar cada uno de los temas.
La noticia es doblemente mala; lo es por razón de que quien promovió la controversia sí cuenta con personalidad para hacerlo; también lo es por cuanto a que, por un simple pretexto procesal, no se da curso a una demanda.
Esa práctica de explotar el erario público no está tipificada como una forma de delincuencia organizada. Debería estarlo. Ahora está de moda clasificar como tal cualquier acción ilícita concertada por más de dos personas.
En el viejo derecho español, las inmunidades se explican en función de sus antecedentes históricos: repoblar el territorio recién arrebatado a los árabes o abandonado por la falta de seguridad.
La protección es al cargo, no a quien sea su titular en determinado momento. No se trata de una licencia para delinquir, como la que se pretende conceder con la iniciativa aprobada por los diputados.
Por donde se le vea lo hecho por Pio López Obrador es reprobable e indefendible. Es un ilícito. No tiene justificación alguna; tampoco puede ser legitimado llamándolo colaboración, dígalo quien lo haya dicho.