Madero y Zambrano estiraron la liga
El principal beneficiario será su partido, pues los votantes nada premian mejor que el éxito.
El principal beneficiario será su partido, pues los votantes nada premian mejor que el éxito.
Tiene una dinámica que obliga a la permanente tarea de mantener el equilibrio entre los intereses de los participantes.
No les disgustan los acuerdos, les disgusta que se hagan con el tricolor.
Se requiere un gran cinismo para permanecer indiferente ante las tragedias individuales retratadas por la televisión.
La crítica, cualesquiera que sean sus características y sus motivaciones, no puede ignorarse ni descalificarse per se.
Ningún objetivo legislativo del gobierno actual puede negociar las facultades presidenciales.
Mucho por corregir, dicen los especialistas en temas religiosos y del Vaticano.
La fortaleza de imagen debe ser permanente para resistir el desgaste a que lo somete ya la crítica.
El presidente Peña Nieto ha recuperado el respeto para la institución presidencial.
Aun los más recalcitrantes fieles reconocen el significado del libre albedrío.
Campaña mediática para convencer a la mayoría de los ciudadanos, a la mayoría silenciosa, de que en el IFE hay una crisis.
Es previsible que la tragedia, a pesar de todo, sea utilizada en el debate que viene sobre la reforma energética.
Hasta ahora, el presidente ha eludido confrontarlos, ha buscado reagrupar las fuerzas políticas y económicas.
Nada es más humillante, tan dañino a la dignidad de las personas que el no tener lo suficiente para alimentarse y alimentar a sus familias.
Cada quien tiene su visión casi personalizada sobre cómo debería ser.
El poder presidencial no puede ejercerse eficazmente si no se cuenta con el respaldo mayoritario en la sociedad.
El sector energético, especialmente Petróleos Mexicanos, está sobrediagnosticado.
La experiencia parece haberle enseñado que en la campaña se hace poesía, pero en el gobierno todo es prosaico.
Nadie está más atento que los priistas a los conflictos que sacuden a los dos grandes partidos de oposición.
El poder nunca es concreto. Alguien tiene el poder que los demás piensan que tiene.