Cambio de guardia
La siempre esperanzadora renovación que significa un nuevo gobierno de la república.
La siempre esperanzadora renovación que significa un nuevo gobierno de la república.
El reto será lidiar con todos, con los aliados, con los adversarios, con los rencorosos y con los biliosos.
La opción para el gobierno entrante era la concentración o la dispersión. Por ahora no encontró mejor opción que la concentración, para atender los problemas de descoordinación.
Lamentablemente para los panistas, el PRD si tiene claros sus objetivos.
Si desde ahora el presidente electo recibe presiones de sectores y grupos de poder, éstas aumentarán cuando haya tomado posesión.
A los mexicanos nos hace falta eso: volver a sentirnos orgullosos de serlo.
Los discursos son útiles para disimular las verdaderas intenciones de quienes los pronuncian.
La estridencia del discurso político impide que la sociedad mexicana recupere una agenda común de valores.
Aceptar la propuesta calderonista de regir la vida interna de los sindicatos hace necesarias reformas constitucionales.
El gobierno de Enrique Peña Nieto no podrá suspender esa guerra contra el crimen organizado.
El tejido social hay que repararlo, porque está lastimado.
Es una falacia que destruyendo el sindicato magisterial automáticamente se resolverán los problemas.
Es de una gran arrogancia y soberbia pretender darle consejos al presidente electo.
Los policías federales son ciudadanos mexicanos
Tal rechazo a la petición de nulidad de los comicios, dijeron, podría tener graves consecuencias.
Esa declarada guerra descubrió la magnitud de la amenaza que representa el crimen organizado.
Prefieren doblegarse a un caudillo antes que doblegarse ante la institucionalidad.
No todos los aliados están cómodos en tener que seguirle en su ruta a consolidar su caudillismo.
¿Cuál es la razón para descalificar a los gobernadores de los estados como “virreyes”?
El presidencialismo mexicano ya no es, ni será lo que fue, el pasado encierra lecciones, siempre y cuando se sepa leerlo bien.