Como sea, la elección ya terminó
Los candidatos perdedores reconocieron su derrota, aunque les faltó felicitar al ganador.
Los candidatos perdedores reconocieron su derrota, aunque les faltó felicitar al ganador.
Andrés Manuel López Obrador no acepta su derrota, quizá porque está en su naturaleza nunca aceptarla.
Frustrados están quienes creían que la alternancia es cuestión de turnos, no de votos.
Busca avivar el resentimiento subyacente en una sociedad con tan amplia brecha de desigualdad.
Ha retomado el discurso de ¡Ya ganamos!, sólo falta el ¡sonríe! de hace seis años.
Lo racional sería tratar de conservar el voto duro y atraer a quienes deciden su voto en los días más cercanos a la elección.
Movimiento estudiantil que, por más esfuerzo que se haga, empieza a convertirse en político.
Para gobernarse, una nación democrática necesita de la política y los políticos.
En las actuales circunstancias sería una aberración, porque no propondría votar a favor de algo o de alguien, sino en contra de algo.
Al llegar al debate, panistas e izquierdistas estaban convencidos de que Peña Nieto trastabillaría.
El reto es para los adversarios del priista. Ellos son quienes deben tener cuidado en no cruzar esas tenues líneas.
Los candidatos organizan sus eventos con propósitos de difusión mediática.
Mucho estará en juego. No es necesario ganarlo. Basta con que no lo pierda.
Así se fortalece la división de poderes.
Harán falta mentes lúcidas como la suya. Intransigentemente republicanas, patriotas y particularmente meticulosas en el respeto a la ley.
[Peña Nieto] Está en tal posición, tiene tal ventaja, que será difícil que le ganen la elección, sólo él puede perderla.
Hay una inocultable veta de prejuicio antirreligioso en quienes cada vez que hablan de la Iglesia católica sólo piensan en los vergonzosos casos de pederastia.
El detenido confesó dónde estaba el niño. Estaba en una casa en una pequeña comunidad relativamente cercana a la capital.
Salvo algunos rezongos sin importancia, el PRI entregó la Presidencia al Partido Acción Nacional.
Intenso programa de giras e inauguración de obras aprovechadas para colocar sus mensajes propagandísticos.