La pandemia; una ventana al futuro.
El periodo posterior a la pandemia será un cambio vertiginoso, estridente y de consecuencias brutales; la pregunta será ¿cuáles son las fuerzas que van a reconfigurar este bravo y nuevo mundo?
El periodo posterior a la pandemia será un cambio vertiginoso, estridente y de consecuencias brutales; la pregunta será ¿cuáles son las fuerzas que van a reconfigurar este bravo y nuevo mundo?
Sorprende que muchos analistas políticos en México vean la victoria de Joe Biden como propia, un hecho de reivindicación civilizatoria o como naturalmente positivo para los mexicanos.
Toda la evidencia científica señala un impacto pernicioso de la reapertura temprana de escuelas, como lo sucedido en Israel.
Una declaración que generó polémica fue hecha por el presidente Trump respecto a los supremacistas blancos, quienes en días pasados han causado violencia en las calles e incluso algunos han sido sentenciados a prisión.
La mayor tensión de nuestros tiempos es la relación entre esta sindemia ampliada por factores socioeconómicos frente a la posibilidad de crear prosperidad y bienestar.
En Wuhan, epicentro y origen del Covid-19, regresan después de más de un mes de haberse reactivado completamente la economía. Francia, Bélgica y Gran Bretaña, también han abierto las puertas, en un escenario de temor.
Sin duda, el regreso a clases estará marcado por quien trata de buscar como oficio la imperfección, la obviedad, para una crítica desproporcionada y muchas veces malintencionada.
El modelo Educación a Distancia es la opción más conveniente, pues abarca para todas las condiciones del país incluyendo a las comunidades más alejadas, donde habrá adicionalmente transmisiones por radio en 20 lenguas indígenas.
Una sociedad con miedo no sólo se inmoviliza, se paraliza, se pierde la objetividad y se alimentan las peores naturalezas de la condición humana y toma pésimas decisiones. Más aún si se le suma el descontento social que ha sido una marca del siglo XXI, la situación merece reflexionarse.
Esta visita tiene características únicas. Que un presidente viaje al extranjero en avión comercial, los funcionarios haciendo fila, una visita de Estado con dignidad, sin parafernalias con propósito y sin boato.
Las escuelas no fueron inmunes a los daños en los sismos de 1985 y 2017, puesto que en ambas ocasiones hubo cientos de escuelas dañadas en su estructura y muy tristemente, una de ellas se derrumbó causando la muerte de estudiantes y maestros.
Es de destacar que a diferencia de otras naciones que iniciaron la reactivación a partir de las escuelas, en México se privilegió la seguridad, la salud de docentes y estudiantes.
Es importante puntualizar que no se trata de dejar de medir el PIB, un estándar internacional imprescindible en la relación con el Banco Mundial y el FMI, pero no refleja la situación del gobierno o la población.
También tienen la tarea de crear condiciones de certeza y prosperidad mínima, todo ello con una precisión milimétrica, en virtud de que tardar mucho en el proceso puede desarticular cadenas como daños al empleo.
Estados Unidos, que en un principio criticó de manera vehemente el control de la epidemia en China, no ha mostrado hacerlo mejor, incluso llegó al terreno del absurdo.
Tenemos la certeza del compromiso de todos los que formamos la comunidad educativa, que es mantener el aprendizaje de nuestras niñas y niños, por lo que debemos de adaptarnos a esta circunstancia.
Habrá cambios de fondo en muchos sentidos: la educación, el desarrollo de tecnologías para el aprendizaje a distancia serán herramientas que llegaron para quedarse, el contenido digital de toda la malla curricular.
Se ha demostrado que una de las medidas más poderosas y efectivas para combatir la propagación del virus es la suspensión de clases, ya que por un lado es uno de los ejes de la vida social y protege a nuestros mayores tesoros.
La consolidación de Joe Biden como un candidato viable o un opositor que pusiera una resistencia significativa ante Trump ha generado no solo el tema del resultado, sino también de las señales políticas.
Para construir esta seguridad escolar es necesario definir principios mínimos como el autocuidado a través de la información, consciencia y desarrollo del autoestima.