Nuestro país y la sindemia
La mayor tensión de nuestros tiempos es la relación entre esta sindemia ampliada por factores socioeconómicos frente a la posibilidad de crear prosperidad y bienestar.
La mayor tensión de nuestros tiempos es la relación entre esta sindemia ampliada por factores socioeconómicos frente a la posibilidad de crear prosperidad y bienestar.
En Wuhan, epicentro y origen del Covid-19, regresan después de más de un mes de haberse reactivado completamente la economía. Francia, Bélgica y Gran Bretaña, también han abierto las puertas, en un escenario de temor.
Sin duda, el regreso a clases estará marcado por quien trata de buscar como oficio la imperfección, la obviedad, para una crítica desproporcionada y muchas veces malintencionada.
El modelo Educación a Distancia es la opción más conveniente, pues abarca para todas las condiciones del país incluyendo a las comunidades más alejadas, donde habrá adicionalmente transmisiones por radio en 20 lenguas indígenas.
Una sociedad con miedo no sólo se inmoviliza, se paraliza, se pierde la objetividad y se alimentan las peores naturalezas de la condición humana y toma pésimas decisiones. Más aún si se le suma el descontento social que ha sido una marca del siglo XXI, la situación merece reflexionarse.
Esta visita tiene características únicas. Que un presidente viaje al extranjero en avión comercial, los funcionarios haciendo fila, una visita de Estado con dignidad, sin parafernalias con propósito y sin boato.
Las escuelas no fueron inmunes a los daños en los sismos de 1985 y 2017, puesto que en ambas ocasiones hubo cientos de escuelas dañadas en su estructura y muy tristemente, una de ellas se derrumbó causando la muerte de estudiantes y maestros.
Es de destacar que a diferencia de otras naciones que iniciaron la reactivación a partir de las escuelas, en México se privilegió la seguridad, la salud de docentes y estudiantes.
Es importante puntualizar que no se trata de dejar de medir el PIB, un estándar internacional imprescindible en la relación con el Banco Mundial y el FMI, pero no refleja la situación del gobierno o la población.
También tienen la tarea de crear condiciones de certeza y prosperidad mínima, todo ello con una precisión milimétrica, en virtud de que tardar mucho en el proceso puede desarticular cadenas como daños al empleo.
Estados Unidos, que en un principio criticó de manera vehemente el control de la epidemia en China, no ha mostrado hacerlo mejor, incluso llegó al terreno del absurdo.
Tenemos la certeza del compromiso de todos los que formamos la comunidad educativa, que es mantener el aprendizaje de nuestras niñas y niños, por lo que debemos de adaptarnos a esta circunstancia.
Habrá cambios de fondo en muchos sentidos: la educación, el desarrollo de tecnologías para el aprendizaje a distancia serán herramientas que llegaron para quedarse, el contenido digital de toda la malla curricular.
Se ha demostrado que una de las medidas más poderosas y efectivas para combatir la propagación del virus es la suspensión de clases, ya que por un lado es uno de los ejes de la vida social y protege a nuestros mayores tesoros.
La consolidación de Joe Biden como un candidato viable o un opositor que pusiera una resistencia significativa ante Trump ha generado no solo el tema del resultado, sino también de las señales políticas.
Para construir esta seguridad escolar es necesario definir principios mínimos como el autocuidado a través de la información, consciencia y desarrollo del autoestima.
Las epidemias son tan peligrosas porque su crecimiento no es lineal, es exponencial, esto significa que se multiplica por sí mismo, de acuerdo a estos algoritmos, de no atenderse y no tomar medidas precautorias.
Algunos analistas auguraban un conflicto global y de gran escala el cual obviamente no se dio, la realidad es que era evidente que se tratara una acción de propaganda del gobierno de Donald Trump.
La importancia de la música en la educación es evidente. Desde la antigüedad, tanto griegos como chinos incluyeron la música como parte fundamental de la educación. Dewey y Piaget coincidieron en su valor cognoscitivo y formativo.
Sin duda, el avance más importante es la construcción de una arquitectura constitucional que es la base de un sistema educativo más eficiente, más justo y patriótico que mejorará la educación