Luz de esperanza en Ayotzinapa

La presencia en nuestro país del Grupo Interdisciplinario Especializado no ha sido debidamente aquilatada o dimensionada, no obstante que se trata de un evento sin precedente en la historia reciente ya que es la primera vez que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos envía a México a cinco expertos en derechos humanos y crímenes propios del derecho internacional, con la encomienda específica de que elaboren planes de búsqueda en vida de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa, evalúen el expediente de la indagatoria penal abierto en la PGR, analicen si se han agotado todas las líneas de investigación que el caso amerita y elaboren un plan integral de atención a las víctimas y sus familiares.

Tercera llamada

Desde el seno mismo de la ONU, dos de sus órganos fundamentales en materia de preservación de derechos humanos han lanzado severas críticas al Estado mexicano, según las cuales las desapariciones forzadas y las torturas y demás tratos inhumanos, crueles o degradantes, son una práctica generalizada imperante en nuestro país desde la guerra sucia de los años setenta. Como dijo el Papa: la cosa está de terror.

Desastrosa radiografía internacional

ONU: desapariciones forzadas son práctica generalizada     Raúl Jiménez Vázquez Impactante y verdaderamente estrujante es el informe derivado de la evaluación realizada por el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas. Sin escatimar palabras, dicho cuerpo colegiado concluyó que las desapariciones y la impunidad de los responsables son una práctica generalizada y que Seguir Leyendo

Déficit de la verdad en caso Iguala

El discernimiento de la verdad es uno de los problemas capitales de la epistemología jurídica. En su proyección práctica, tal actividad cobra una dimensión superlativa cuando se trata de establecer la verdad histórica de un suceso criminal de las dimensiones de la barbarie de Iguala, pues su extrema gravedad exige la aplicación de pautas cualitativamente superiores a las que normalmente se ponen en juego dentro de una averiguación penal ordinaria.

En la mira de las Naciones Unidas

La desaparición forzada es uno de los más abominables ultrajes a la dignidad humana, uno de los más ominosos atentados a los derechos humanos y libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su regulación está contenida en dos tratados: la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.

Comisión ciudadana de la verdad

Una indiscutible sorpresa significó para el mundo entero el anuncio de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. La trascendental determinación fue adoptada por la Casa Blanca en virtud de que, en palabras del propio presidente Barack Obama, ya era necesario poner fin a un enfoque obsoleto cuyo fracaso se puso manifiesto a lo largo de varias décadas.

Enfoques caducos y contraproducentes

Dos textos han puesto en entredicho la versión gubernamental sobre la tragedia de Iguala. El primero de ellos es el reportaje La historia no oficial de los periodistas Anabel Hernández y Steve Fisher, según el cual el ataque a los normalistas de Ayotzinapa habría sido orquestado y perpetrado por miembros de la Policía Federal, contando con el apoyo de militares pertenecientes al 27 Batallón de Infantería.

Compromisos de papel

La tragedia de los jóvenes estudiantes de Ayotzinapa sin duda ha sacado a flote la muy densa y dolorosa problemática de las desapariciones forzadas y la virtual inacción en que ha incurrido el Estado mexicano, a pesar de los señalamientos vertidos a este respecto en la Recomendación 26/2001 de la CNDH, en el informe “Ni seguridad, ni derechos”, de Human Rights Watch y en el informe resultante de la visita realizada en marzo del 2011 por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas.

Pasmo catatónico

La desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha provocado una reacción masiva nunca antes vista que apunta hacia el despertar de una sociedad harta de la impunidad, la corrupción, la manipulación y la imposición de verdades mediáticas. La trascendencia de este inusitado movimiento ciudadano ha sido puesta de relieve con la actitud solidaria con los familiares de los desaparecidos mostrada por personajes normalmente alejados de la problemática de los derechos humanos como Chabelo y el Chicharito Hernández.

Ruptura de la impunidad

En un encuentro realizado en Los Pinos, el rector de la UNAM dio cauce al torrente emocional e intelectual que permea en la comunidad universitaria y en un discurso pleno de dignidad y autoridad moral aseveró: “Los hechos de violencia ocurridos en Iguala, Guerrero, hace casi siete semanas, duelen y avergüenzan a la nación entera. Que se muevan nuestros sentimientos en favor de la justicia y que se comprometa nuestra inteligencia en búsqueda de la verdad”. Estas palabras evidencian el tamaño de la tragedia en la que están inmersos los normalistas de Ayotzinapa, sus familiares y el país entero.