Gran polifonía donde todos se expresen
La fina operación política estará próximamente en el Poder Legislativo, allí se afinarán las reformas estructurales que deben privilegiarse por encima del encono.
La fina operación política estará próximamente en el Poder Legislativo, allí se afinarán las reformas estructurales que deben privilegiarse por encima del encono.
Hay quienes se anclaron en la resaca del primero de julio.
La altura de miras no ha distinguido a nuestra clase política tan maridada con el fracaso reiterado.
México se ha distinguido por reportar abusos contra comunicadores, muchos de ellos desaparecidos y asesinados.
De temas que impactan la seguridad pública queremos escuchar a la clase política.
Se requiere de una izquierda moderna, y no la que está tapizada de lugares comunes y cansados.
El retorno del vetusto dinosaurio sería un dibujo anacrónico.
Una docena de años bajo el signo de la derecha no mejoró las condiciones del país, más parias, más crimen y una esperanza que se desliza en el imaginario por un futuro mejor.
El PAN no repetirá en la primera magistratura de la nación.
La madurez, la civilidad y el apego a la ley deben prevalecer o de lo contrario llegará el diluvio.
Apostamos por un cambio pacífico apegado a la legislación vigente.
El diálogo, la discusión y debate son herramientas que la política ofrece para buscar verdades, contraverdades y consensos.
Una hipotética alianza sólo por ganar como sea es dejar ajados los principios que ambos partidos pregonan.
La impunidad es un problema de fondo que impacta por sus formas.
La participación ciudadana permanece secuestrada por la turgente aristocracia partidaria.
Rechazo a la violencia y empleo para sus padres. Indiscutible.
Algunos personajes de la vida política son un reflejo que constata el desdén por la lectura.
Vicente Fox ya lo dijo, la cortesía ya fue agradecida por el favorecido.
En la historia mundial encontraremos muchas crónicas de los saldos que provocan los ambiciosos, los soberbios.
El próximo primero de julio espero tengamos un vencedor para evitar crispaciones inútiles y entonces trabajar por reconstruir nuestro tejido social.