Capelo protector a Peña Nieto
Cada vez que Peña Nieto se enfrenta a los medios aparece una pregunta idiota, esperando una nueva pifia.
Cada vez que Peña Nieto se enfrenta a los medios aparece una pregunta idiota, esperando una nueva pifia.
La simulación y el doble discurso de Felipe Calderón sobre derechos humanos permite aplicarle puntualmente la sentencia de Hebbel.
Podemos imaginarnos en manos de quiénes irán a parar estos proyectos que pueden ser descabellados, sin utilidad pública alguna, pero altamente redituables.
El ex secretario de Hacienda ha sido, y será el más echado para adelante, el que propone debates un día y al otro también.
En una entrevista concedida a Televisa, el Presidente afirmó que es injusto comparar México con países autoritarios y a él mismo con Adolfo Hitler o Slodovan Milosevic.
El Presidente quiere pasar a la historia como “patriota” en su país, y recordado como “estadista” en el mundo.
Por la paz y la reconciliación en México podemos, debemos y queremos luchar todos, independientemente de creencias religiosas.
Es indudable la importancia social y el papel que juegan las comunicaciones en la dinámica del desarrollo social.
El Homos Ciberneticus se manifiesta en Paris, Nueva York, Madrid, Atenas, y en prácticamente todo el universo desarrollado, con el nombre genérico de indignados.
Primero debieran preguntar Rogelio Ramírez, De la Fuente y el propio Ebrard a López Obrador qué tan seguro está de ganar las elecciones de julio próximo.
La reticencia de algunos sectores que desdeñan el Estado laico es ostentosa, arbitraria e ilegal.
Si hoy padecen las más fuertes críticas de su digna historia, es por su apego a una línea de comando.
¿Qué hace el gobierno calderonista, además de discursos y construir una narrativa político electoral?
Caló profundo a la familia del Presidente la derrota de Luisa María Calderón.
El partido ya no les importa, la doctrina menos. Hacen y deshacen en sus comités o cargos públicos. Son, en general, hábiles manipuladores, expertos en el arte de la hipocresía.
Estamos frente al debilitamiento total de un Estado nacional, producto de la sangre y del dolor de muchas generaciones de mexicanos.
Hemos sido manejados como manada, es el momento de que los políticos nos obedezcan.
La cultura no es un fenómeno estático sino dinámico. Por eso, los individuos y las sociedades evolucionan o involucionan culturalmente.
Miguel Mancera sabe que los sprints desaforados y repentinos no sirven de nada en el arranque de la competencia.
En Tlalpan se ha dado de forma evidente el robo del cableado de cobre que ha sido sustituido por el de aluminio por los contratistas de CFE.