La muerte, por segunda ocasión, del narcotraficante Nazario Moreno González, apodado El Chayo; las mentiras del entonces presidente Felipe Calderón con respecto a su primera muerte; la impresionante red de corrupción tejida por los dueños de Oceanografía; el fraude, lavado de dinero y evasión al fisco cometido por Gastón Azacárraga en Mexicana de Aviación, y las irregularidades encontradas en la construcción de la línea 12 del Metro, durante el gobierno de Marcelo Ebrard, dejan ver un país donde la corrupción e impunidad parecen anidar en cada mexicano.