2018: Ebrard también
¿Andrés Manuel López Obrador apoyaría desde Morena a Ebrard?
¿Andrés Manuel López Obrador apoyaría desde Morena a Ebrard?
Que la figura del cabildero adquiera relevancia y carta de naturalización es importante.
Ebrard encontró acomodo en un puesto internacional sobre vivienda auspiciado por la ONU.
En diciembre habrá cambio de poderes. El PAN dejará el poder tras dos sexenios de cuestionable gestión. Vuelve el PRI nuevo, viejo o revolcado.
La crisis que viene tarde o temprano, igual que ocurre en Grecia y en otras partes de Europa será la de las pensiones. Veremos si el próximo gobierno decide entrarle al tema.
Coro de monólogos fue escrito mucho antes de las elecciones y es tremendamente vigente.
López Obrador ha comenzado a arrimar su historia personal a las leyendas mexicana y carioca. Andrés va por tres.
No fue una elección perfecta, pero fue la elección que nos dimos.
La compra y coacción del voto a través de vales, despensas, obras o promesas no es nuevo ni exclusivo de un partido político. Las amenazas, condicionamientos o presiones para influir en el sentido del sufragio de uno, diez, cien, mil o millones de ciudadanos es un fenómeno que merece ser abordado con toda seriedad y severidad.
No tiene derecho a tachar de idiota al que no optó por él.
¿Persistirá el desconocimiento y reproche a la inmoralidad del sufragio ciudadano?
Los jóvenes pro o anti lo que sea estarán aquí después del 1 de julio.
Los caminos andados por Peña Nieto, López Obrador y Vázquez Mota habrán de determinar su futuro inmediato, pero más importante serán los destinos democráticos con los que viviremos los próximos años.
La ventaja parece definitiva, pero en el símil futbolero encontramos ejemplos de volteretas dignas de guiónes cinematográficos.
Hacen y dejan de hacer según le convenga a sus partidos políticos. Punto.
Estaba cantada la estrategia priista, y recordemos que en política no hay sorpresas sino sorprendidos.
Se fue la época de guardar y si uno atiende a la tradición católica, los candidatos a puestos de elección popular se destaparon con las ofertas de temporada, vistieron los atuendos que la ocasión merecía para parecer y aparecer. Besaron niños, abrazaron viejitos, desayunaron, comieron y cenaron lo que seguramente nunca probarían con tal de que la gente los perciba cercanos.
¿Será que hoy la aparente golpeada es Josefina y mañana resulte otro de mayor efecto y distinto destinatario?
Someterse a dichos exámenes carece de consecuencia jurídica, nadie dice qué sucede si no los pasan.
¿Con qué criterio vamos a decidir nuestro voto el próximo primero de julio? ¿Con lo sustantivo o con lo superfluo?