Días de escuela y añoranza

Poeta del amor, de la condición humana y la reflexión existencial, arrebatado y enjundioso, sensual hasta el temblor y meditabundo hasta la explosión de los sentidos, Vicente Aleixandre es creador de una obra lírica avasallante y necesaria, de grandiosas imágenes que atienden con la misma destreza y vértigo la culminación erótica, y la muerte implacable.

Celebración erótica

El poeta mexicano José Juan Tablada dejó a la literatura páginas perfumadas por el escenario exótico, estampas graciosas de Oriente y deseos desbordados. Sus poemas, de atmósferas extravagantes que aluden a territorios fantásticos con igual decoro que a lugares matizados por el embrujo y el misterio, nos hablan de una voz abrasiva cuya contemplación anima/enerva, despierta a faunos, seducidos, bellas mujeres y demonios, lo mismo que a diversos apetitos.

Del rubor helado

Autor de uno de los poemas fundamentales de la poesía mexicana, en el que metafísica y deslumbramiento, contrición y revelación convidan sus esencias: “Muerte sin fin”, de José Gorostiza, convirtió la llama de la búsqueda/pérdida del ser en una reflexión mística/mítica sobre el quebranto eterno y la concepción del instante, del segundo como testimonio de la vida terrible y perdurable.