Fuera de cuento
En la mañana del lunes estoy escuchando a Bob Dylan mientras un camarógrafo me enfoca y me entra una tristeza potente que yo no esperaba y supongo que la combinación de las viejas canciones de Dylan con la cámara enfrente me suben en un viaje de evocación hacia los días en que mi padre me llevaba a los rodajes de las películas en las que él salía donde conocí a Pedro Infante y a Flor Silvestre quienes me trataron con cariño con el beso de Flor y una flor que me dio y todavía guardo y que Pedro me regalaba su pistola de verdad pero William mi padre sólo permitió la flor .
