Graco acusó a Cuauhtémoc Blanco; ahora, ¿qué sigue?
¿Qué necesita suceder para que los partidos y la sociedad entiendan que no es lo mismo saber dar patadas a una pelota en una cancha de futbol que gobernar?
¿Qué necesita suceder para que los partidos y la sociedad entiendan que no es lo mismo saber dar patadas a una pelota en una cancha de futbol que gobernar?
La guerra santa entre Jorge Carlos Vergara Madrigal y su aún esposa, Angélica Fuentes Téllez, engarzados en una polémica lucha por la custodia de Valentina y Mariaignacia, y los miles de millones que representan Omnilife-Chivas, ha puesto al descubierto claros ejemplos de las más bajas pasiones del ser humano y también, de la aplicación de la justicia en México.
Entrevista a Gerardo Orellana/Experto en sociología del deporte
A eso resuena en el ámbito nacional otra pregunta que tampoco tiene respuesta: ¿cuándo se va a acabar esta pesadilla? No lo sabemos.
El futbol puede desatar los demonios del odio y transformar el sentido de pertenencia a un país, a una ciudad, a unos colores, en agresividad frente a los extraños.
Y el presidente Calderón que ha demostrado fehacientemente su predilección por este deporte que se practica con los pies, por lo tanto es Pan, no PAN, bolero.