Por favor, panistas, no vuelvan
Donde tocamos sale pus, una materia que muestra la descomposición en que estamos inmersos. ¿Podrán los priistas enderezar el barco? Hay poco lugar para el optimismo.
Donde tocamos sale pus, una materia que muestra la descomposición en que estamos inmersos. ¿Podrán los priistas enderezar el barco? Hay poco lugar para el optimismo.
Mientras aquí se estaban matando los mexicanos, en el país vecino avanzaba una ola civilizatoria que estaba por legalizar el consumo.
Se olvidó que los sindicatos son, chuecos o derechos, los organismos de defensa de los trabajadores.
A las burocracias de Washington y de aquí les interesa que siga la matanza
No es requisito quemarse un porro para hablar con propiedad de las drogas.
Es el síndrome de la pareja golpeada llevado al plano internacional.
Las posiciones dentro del PRD se van plantando con claridad.
Esa mujer desprecia tanto la Universidad que dirige que a su llegada la tildó de “fraude académico”.
Y todavía le faltan más de dos meses para entregar la banda.
Los líderes morenistas decidieron irse y tratarán de formar inmediatamente su propio partido.
En una economía capitalista como la de México es legal y legítimo comprar y vender hasta el alma.
La señora Wallace negó que fuera ungida por el Gran Dedo o inventada por encuesta alguna. “Me llamaron porque no tenían a quién”.
Quien denuncia tal situación es precisamente el hombre que en los últimos seis años ha sido en principal responsable de lo que ocurre en el territorio nacional.
El costo de levantar los chicles masticados no es poca cosa. Una legión de trabajadores se afanan en ese trabajo, pero la suya es y será labor de Sísifo.
Sabemos que el síndrome del maximato no es exclusivo del PRI. Desde la campaña electoral, en diversos puntos del país, Felipe Calderón ha venido efectuando reuniones con el panismo local.
Pronósticos realiza y graba los sorteos horas antes de que se suspenda la venta de boletos al público.
La actitud del michoacano implica que no se siente responsable del naufragio.
Esa multitud de jóvenes son los llamados ni-ni, los que ni estudian ni trabajan porque no hay escuelas ni empleos para ellos.
El fisco se ahorraría carretadas de dinero por agua, luz, teléfonos, internet, cablevisión y otros gastos que se hacen ahora.
Los partidos y los candidatos se entregan desenfrenadamente a corromper a los votantes con dádivas de todo tipo.