De dónde venimos (I)
En las últimas cinco décadas, lo único que no se transformó con sentido democrático fue la estructura nacional de comunicación, especialmente la audiovisual.
En las últimas cinco décadas, lo único que no se transformó con sentido democrático fue la estructura nacional de comunicación, especialmente la audiovisual.
Pasquali ha contribuido de manera muy relevante a que la “utopía comunicativa” en la sociedad se apropie democráticamente de los procesos de comunicación colectivos.
En México y otros países no es lo mismo crear democracia informativa que producir democracia comunicativa.
Se introdujo el estudio de la difusión de innovaciones que marcarían las pautas para nuevos modelos de adaptación social.
Es paradójico que a los evaluadores no se les califique académicamente en su desempeño, sino sólo de manera administrativa por instancias burocráticas.
Se deben incorporar criterios más específicos que respeten la esencia particular de cada disciplina.
Es necesario diferenciar los criterios de evaluación de las áreas duras y las áreas blandas respetando la diversidad del conocimiento especializado.
Se requiere proyectar la ciencia en México como un instrumento estratégico que detone el crecimiento nacional.
El actual modelo administrativo-científico del SNI ya se agotó y ya no da más de sí para impulsar el avance científico del país.
El SNI encara retos históricos que es indispensable solucionar para alcanzar otro grado de estabilidad en el impulso al pensamiento científico y a la innovación.
Lo que patrocinan las políticas de ciencia y tecnología del Estado mexicano es el fortalecimiento de las empresas multinacionales instaladas en el país.
Es necesario considerar la existencia de diversas limitaciones que ha arrastrado a lo largo de su existencia.
El SNI favoreció la continuidad de la investigación universitaria en las últimas tres décadas.
Su gestación no respondió a la implementación de una política científica del Estado mexicano concebida con visión de largo aliento para impulsar la expansión de la ciencia en la nación.
Los partidos políticos y los legisladores deben considerar que las concesiones de radio y televisión son un bien público de la nación.
¿Por qué los medios electrónicos de difusión colectivos no están sometidos a las normas de la transparencia pública?
Pese a que se encontraban operando 11 empresas con 68 concesiones vigentes en la banda de 2.5 Ghz., la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, determinó que estaba subutilizada.
La fusión entre Televisa y Iusacell operó a contrapelo de la competencia; fue un duro golpe a nuestra incipiente vida democrática.
Yo Soy 132 puede quedar ahogado en sus asambleas, atrapado en la dinámica de las marchas sin rumbo, encajonado por una estructura que, como describe Diego Angeles Sistac “lo pone contra el reloj y a veces contra sí mismo”.
A través de dicha dinámica de insurgencia civil, se inició sorpresivamente la etapa de la primavera mexicana, consistente en la discusión abierta en el espacio público.