Bazar de la serpiente
El escritor se afianza a su labor creativa más allá de un aparente impedimento físico, caso del poeta que hoy nos ocupa con su libro Bazar de la serpiente, con el que trepa hacia la luminosidad creativa paradójicamente con todos los sentidos, menos con la vista. Es la condición que Gilberto Castellanos (Ajalpan, Puebla, 1945) lo envuelve, mas su labor se sobrepone, es entonces que la mirada se muda hacia todo el cuerpo: “El bochorno arte, fósforo en el tímpano y un vacío/ que afina repeticiones del calendario,/ sapiente ocular para la desmemoria, seso/ arduo del febrero que ya no escucha marzos/ con anquilosis y un flaco, yo, héroe que adivina/ las vocales reidoras en las comisuras”.
