De la soberbia al despeñadero
De entrada es imposible afirmar que se trata de un mecanismo plural, pues las decisiones se toman en corto por un grupo reducido y la mayor de las veces por una sola persona, sin dar voz, sin escuchar.
De entrada es imposible afirmar que se trata de un mecanismo plural, pues las decisiones se toman en corto por un grupo reducido y la mayor de las veces por una sola persona, sin dar voz, sin escuchar.
Como partido sobreviviente de las pasadas elecciones el destino lo ha puesto nuevamente en condiciones de regresar a su apostolado doctrinario.
Tampoco se puede desdeñar a Morena en relación a sus candidatos, aunque ahí tendrá conflictos internos, pues todos quieren participar aprovechando la marca y el impulso de Andrés Manuel.
Es obvio que si Morena en las Cámaras va solo con decisiones contrarias a los compromisos públicos adquiridos, se verá como una imposición igual que antaño.
Las actitudes evidentemente se alejan de un espíritu basado en la democracia, rehúye el debate y la confrontación de las ideas, es alérgico a las críticas.
El representante de la COPARMEX, puso como ejemplo decisiones del pasado, en el sentido de administraciones abiertas, considerando tomar lo bueno para enfrentar el futuro.
La debilidad institucional en los rubros descritos es patente, la Guardia Nacional de reciente creación aún no da los resultados esperados, independientemente que por sí sola será insuficiente.
Habrá que esperar para conocer si el juicio en contra de Rosario Robles va en serio y evitar las suspicacias que tienen que ver con un pacto entre el anterior mandatario y el actual.
Cabe recordar que si el bien más preciado es la vida, urge en consecuencia fortalecer políticas en materia de derechos humanos donde participen ambos países.
Luego de iniciativas como las que se han presentado en Baja California y Tabasco, es necesario que la Suprema Corte retome su papel de contrapeso.
Más que el nacimiento de un nuevo régimen, a lo que asistimos es a la asunción de un gobierno de corte populista e intolerante, que se dice de izquierda.
Se trata de un atentado al pacto federal como a nuestra lastimada democracia, luego de unas elecciones que renovaron la gubernatura de Baja California.
Algo no marcha bien en el gobierno federal, lo que se demuestra no sólo por las renuncias que se han dado, sino también por los argumentos esgrimidos en las mismas.
Se cumplió la anhelada celebración para marcar el inicio de la 4T, pero con un discurso lleno de datos que se pierden por la cantidad de los mismos.
Contamos con un presidente que, pese al respaldo popular, insiste en enfrentarse con sus adversarios y no aceptar crítica alguna, a pesar de las evidencias de errores cometidos.
Las promesas de campaña, si bien generaron respaldo, ya como gobierno se aprecia que no sirven para guiar el accionar del gobierno federal, el cual parece que no escucha.
Es obvio que como el gran negociador que es, Trump obtuvo lo que quería colocando a México contra la pared, algo que nuestro gobierno no vio venir.
De los saldos electorales de los comicios del pasado 2 de junio, se tiene que resaltar que Morena no obtuvo un resultado apabullante y el PAN se mantuvo en algunos estados.
No se ha visto el cambio prometido en materia de seguridad, tema en el cual se continúa con una estrategia similar a la de sexenios pasados, misma que fue criticada como lo es ahora.
Con su renuncia, Martínez Cázares pasó de ser un símbolo de apoyo a la 4T, a un legislador que tendrá independencia para dar sus puntos de vista o a ser considerado traidor.