Coronavirus y el gobierno
Mientras observamos las drásticas medidas aplicadas en China, con resultados sorprendentes, en México se decidió por una estrategia de atención al contagio comunitario.
Mientras observamos las drásticas medidas aplicadas en China, con resultados sorprendentes, en México se decidió por una estrategia de atención al contagio comunitario.
La idea de poner orden, combatir la corrupción, fortalecer las instituciones y abrir oportunidades, bajo reglas de convivencia social y justicia, han quedado en el tintero, el bono democrático, aunque ha bajado continúa siendo fuerte.
La intentona por descalificar la invitación por parte del Titular del Ejecutivo, lejos de lograr desmotivar el movimiento, le dio una dimensión inusitada, colocando el rubro como eje central del debate nacional.
El rostro mas significativo de esa lucha se encuentra en el dolo misógino que por razones de genero viene acompañado de gran brutalidad y en nuestro entorno por lo regular de impunidad.
El Fiscal hizo mención que ese numerario provenía de un solo caso y forma parte de lo asegurado, sosteniendo la probabilidad en breve tiempo de aportar en términos similares mas recursos.
Fue una estrategia hábil e ingeniosa en aras de continuar armando el escenario rumbo a la presidencia, sin distracciones ni desgastes provenientes de la conflictividad partidista.
El discurso que inicialmente fue de incentivos y cordialidad para los migrantes e inclusive el Padre Solalinde manifestó: México debe recibirlos, ahora en el 2020 fue cambiado por la frase: hay que poner orden.
El sorpresivo incidente ha causado una conmoción a nivel nacional y allende las fronteras al ser un acontecimiento por sus características inédito en el territorio nacional.
El conjunto de diversos factores como la violencia e inseguridad y el camino hacia una recesión económica predicen escenarios poco alentadores, los indicadores muestran desconfianza e incertidumbre.
Estamos ciertos que ese no es el estilo de la actual administración, su objetivo al parecer es el desmantelamiento institucional y las redes de poder, para crear un diseño a modo que les permita cimentar un proyecto transexenal.
En el combate al crimen organizado es indispensable que los elementos encargados de esa tarea cuenten con el equipamiento necesario para enfrentar a la delincuencia, incluyendo el armamento adecuado.
Lejos de fortalecer instituciones las han debilitado y puestas a modo; la pluralidad, confrontación de ideas, debate, dialogo y búsqueda de consensos, son practicas desterradas y molestas, prefieren la imposición.
En este año los episodios críticos nos han dejado pasmados, sobre todo en materia de seguridad, se atribuye a la carencia de una planeación estratégica sin definir un destino con claridad.
Los resultados han sido desastrosos, se han puesto en riesgo las vidas de muchas personas y lamentablemente la perdida de gente inocente, víctima de una incapacidad del Estado.
Ante tales acontecimientos difícilmente se puede calificar la administración en turno como un gobierno de izquierda, menos progresista o socialmente responsable, el adjetivo de populista les queda bien.
El clima de violencia que actualmente se presenta con cifras similares a la de una guerrilla, ha limitado los derechos y libertades de quienes habitamos en el país; la capacidad del Estado se encuentra completamente rebasada.
Así las cosas, urgen ajustes en la estrategia de seguridad, pues tal parece que la delincuencia se ha apoderado de las grandes ciudades y tomado la medida al gobierno federal.
Ahora el problema de la inseguridad y la estrategia para su combate se percibe frágil, con un estado derrotado y un titular del ejecutivo soberbio, sin equipo y gobernando un país en crisis.
El ejercicio carece de sustento legal y menos aún vinculatorio, por supuesto tampoco contó con criterios cualitativos, simplemente un enfoque a modo.
Un miembro prominente de la respetable familia del Poder Judicial de la Federación es obligado a renunciar, a la par de ser descalificado de una manera inusual e impertinente.