Corte de caja

Después de haber transcurrido los procesos electorales más enrarecidos de la historia contemporánea del México moderno, bajo un cúmulo de análisis, opiniones, proyecciones y prospectiva que vaciaron los tinteros y despertaron diversas expectativas, ahora las fuerzas políticas entran en el terreno de la autocrítica y, con objetividad manifiesta derivada de los resultados obtenidos, hacen su corte de caja.

Vecinos distantes

La lucha por el poder se aprecia en toda su expresión en las campañas electorales, donde se muestra el verdadero rostro de muchos candidatos dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de llegar, incluyendo el ridículo: los vimos bailando, cantando, diciendo y haciendo disparates, prometiendo cuanta ocurrencia les venía a la cabeza y hasta amenazando y golpeando, pasando por el reparto de despensas y la compra del sufragio.

Clima enrarecido por la violencia

A efecto de estar ciertos hacia dónde transitamos, es menester escudriñar los cimientos del pasado, evocar las experiencias registradas en los anales de la historia y aprender de ellas, para evitar el tropiezo nuevamente con la misma piedra. Son momentos para recordar los ideales que inspiraron grandes movimientos sociales, aunque ahora —salvo algunos destellos— se perciben extraviados en la espesura de la confrontación electoral.

Dignidad frente a las campañas

Una de las premisas fundamentales para sostener y fortalecer un sistema democrático, consiste en el irrestricto respeto a la dignidad de las personas, incluso ese concepto forma parte del lema adoptado desde sus inicios por el PAN: “Por una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos”, en tanto que encierra un significado indisolublemente vinculado a los derechos y las libertades.

¡A grandes males, grandes remedios!

Las campañas políticas sirven para realizar un verdadero ejercicio de valoración en relación con el estado que guarda el país; es un alto en el camino para llevar a cabo todo un proceso de reflexión en torno al panorama del momento: ¿de dónde venimos, cómo nos encontramos y hacia qué rumbo vamos?, se traduce en una consulta ciudadana en un acto de soberanía para que cada quien en lo individual manifieste su parecer.

La crisis le pega a los partidos

Algo está pasando, tanto dentro como fuera de los partidos, se percibe en el ambiente y, sin duda, en las declaraciones y posturas de los propios dirigentes, se viven varias realidades diferentes a un mismo tiempo. El hecho es que la crisis del país también le pega a los partidos y algunos de ellos dan causa para agudizar aún más la falta de credibilidad de la sociedad en la clase política, como es el cinismo del Partido Verde, claro ejemplo del doble discurso, pues mientras hablan de honestidad y legalidad, son sancionados por incurrir en el engaño, la trampa y el fraude a la ley.

Nuevas reglas, mismas prácticas

El semáforo en verde indica el arranque de las campañas políticas, están en disputa nueve gubernaturas, un sinnúmero de ayuntamientos, congresos locales y la renovación de la Cámara de Diputados, esta última con relevancia especial, ya que desde ahí se define el presupuesto y, por lo tanto, es susceptible de acuerdos, negociaciones y controles, dependiendo del número de curules que tenga cada partido político, en consecuencia, se pondrá énfasis en obtener mayorías.