¡A grandes males, grandes remedios!

Las campañas políticas sirven para realizar un verdadero ejercicio de valoración en relación con el estado que guarda el país; es un alto en el camino para llevar a cabo todo un proceso de reflexión en torno al panorama del momento: ¿de dónde venimos, cómo nos encontramos y hacia qué rumbo vamos?, se traduce en una consulta ciudadana en un acto de soberanía para que cada quien en lo individual manifieste su parecer.

La crisis le pega a los partidos

Algo está pasando, tanto dentro como fuera de los partidos, se percibe en el ambiente y, sin duda, en las declaraciones y posturas de los propios dirigentes, se viven varias realidades diferentes a un mismo tiempo. El hecho es que la crisis del país también le pega a los partidos y algunos de ellos dan causa para agudizar aún más la falta de credibilidad de la sociedad en la clase política, como es el cinismo del Partido Verde, claro ejemplo del doble discurso, pues mientras hablan de honestidad y legalidad, son sancionados por incurrir en el engaño, la trampa y el fraude a la ley.

Nuevas reglas, mismas prácticas

El semáforo en verde indica el arranque de las campañas políticas, están en disputa nueve gubernaturas, un sinnúmero de ayuntamientos, congresos locales y la renovación de la Cámara de Diputados, esta última con relevancia especial, ya que desde ahí se define el presupuesto y, por lo tanto, es susceptible de acuerdos, negociaciones y controles, dependiendo del número de curules que tenga cada partido político, en consecuencia, se pondrá énfasis en obtener mayorías.