En busca de un presidente
La OCDE, por ejemplo, acaba de revelar que el gobierno de López Obrador es el único del G 20 que en tiempos pandémicos ha dejado a su suerte a trabajadores y empresarios.
La OCDE, por ejemplo, acaba de revelar que el gobierno de López Obrador es el único del G 20 que en tiempos pandémicos ha dejado a su suerte a trabajadores y empresarios.
Así como hoy la Cuarta Transformación pretende hacer una selección por edad para definir qué vidas deben salvarse y cuales no, los nazis decidieron eliminar a los “adultos no productivos” y las “vidas inútiles”.
¿A quién le hablaba el presidente en la soledad de su escenario? ¿A qué país representaba cuando decidió ignorar las recomendaciones para impedir la muerte de la economía y el desempleo de millones de familias?
El video donde se ve al presidente mexicano saludar a la madre del líder de una de las organizaciones de tráfico de drogas más poderosa del mundo, provocó indignación y repulsión en el planeta por una razón simple: constituye una ofensa a la humanidad, a la razón y a los fundamentos de la justicia.
Lo que nos dejó ver Salinas Pliego con su discurso es que el presidente ha comenzado a darse cuenta de que la emergencia sanitaria, sumada a la crisis económica, está por convertirse en un terremoto social.
El pensador hace de entrada algunas preguntas que, en el caso mexicano, vienen muy a cuento: “¿Cómo puede ser que tantos hombres, ciudades y naciones soporten a un tirano que no tiene más poder que el que ellos le dan?”
Pero sucedió algo más, mucho más. La marcha histórica del 8 de marzo, que rebasó por mucho las cifras oficiales, fue una catarsis social, una liberación de emociones reprimidas que unió a las víctimas de feminicidio con el resto de la sociedad.
La crisis económica interna sumada a la recesión global, a la pandemia, a la caída del peso, al desplome de los petroprecios, más el éxito de la marcha histórica y paro de mujeres del 8 y 9 de marzo, tienen a la 4T al borde del fracaso.
Los espectros de Palacio son los muertos y los enfermos que caen desmayados en las filas de los hospitales públicos por falta de medicamentos o fallecen por el suministro de fármacos contaminados por médicos improvisados.
El apoyo inédito al movimiento #UNDÍASINNOSOTRAS por parte de empresas, universidades, comercios, partidos políticos, medios de comunicación y una serie de agrupaciones civiles, es señal de que algo está naciendo en la entraña nacional.
Decir que el libre mercado es el culpable de los feminicidios es una patraña y un intento cobarde de evadir la responsabilidad que tiene el gobierno en el brutal incremento de la violencia e inseguridad.
Por ejemplo, iniciar un proceso de destitución al mandatario que deliberadamente viole la Constitución; al presidente que de muestras de ineptitud y mal desempeño, –como sucede en varios países–.
La gran duda es hasta dónde quiere llegar el gobierno. ¿Se va a hacer público el juicio donde el procesado rechace o confirme que el candidato Peña Nieto recibió supuestos sobornos de la constructora brasileña Odebrecht?
Cuando la mafia o el narcotráfico se atreven a salir a las calles para hacer ostentación de su poder es porque saben que su impunidad está garantizada. Que la autoridad no se atreverá a tocarlos y que, incluso, contribuye sin titubeos a su protección.
Para decirlo claro, la fotografía es la confirmación de un pacto oscuro que contiene un compromiso clave: no estorbar al presidente para que cambie lo que quiera cambiar o destruya lo que tenga que destruir.
La grave crisis que hoy pega sobre todo a los mexicanos más pobres tiene un solo origen: el gobierno de la 4T decidió romper la cadena de abasto de medicamentos.
La cancelación del Seguro Popular no solo es uno de los errores más graves cometidos por esta administración. Se trata de una de las peores injusticias de la 4T en contra de las familias más pobres.
Gertz Manero, tal vez sin proponérselo, le pegó un puntapié a un régimen que ha hecho de la descalificación e imputación ilegal, del miedo, la persecución y el escarnio, la base de su poderío político.
Digamos, que hoy, en el 2020, tenemos que decidir entre perder a México, sus ideales, libertades y unidad o ser capaces de poner un alto a quienes tienen una visión retrógrada, represiva y corrupta de gobernar.
Cháirez y los otros artistas tienen derecho a ser respetados en su libertad de expresión, pero las autoridades culturales están obligadas a definir qué quieren hacer de Bellas Artes.