Los francotiradores de Palacio
¿Qué su gobierno considera la protesta de mujeres como una guerra en contra de su gobierno y que el personal de seguridad de Palacio se preparó para hacer frente a un ataque de gran magnitud?
¿Qué su gobierno considera la protesta de mujeres como una guerra en contra de su gobierno y que el personal de seguridad de Palacio se preparó para hacer frente a un ataque de gran magnitud?
Toda dictadura es un patriarcado. Es poner los privilegios de los hombres, por encima de los derechos de la mujer. Es construir alianzas criminales y de impunidad como la que existe entre AMLO y Salgado Macedonio.
¡Cuidado!, este es el año de los “cuchillos largos”, de la venganza y la persecución. El régimen está dispuesto a recurrir a lo que sea con tal de que Morena retenga la mayoría en la Cámara de Diputados y pueda ganar el mayor número de gubernaturas posibles.
Señores integrantes del Ejército y la Armada de México: ¿Están conscientes del daño que este gobierno está provocando al prestigio de una institución que se ha distinguido históricamente por su lealtad a los principios más importantes de la república?
El suceso al que usted calificó como “todo un acontecimiento” recuerda cómo la mentira y desplantes de poder llegan a convertir a los tiranos en personajes ridículos.
La propuesta fue redactada con bilis, lleva todas las huellas de Manuel Bartlett y es un resumen de la ideología de odio y venganza del gobierno en contra de sus adversarios políticos.
La ausencia del presidente, desde que le fue diagnosticado Covid-19, ha dejado la descubierto lo peligroso que puede ser en este régimen la muerte o incapacidad definitiva del mandatario.
¿Qué hacen los “servidores de la nación”, brazo propagandístico del presidente, en las brigadas de vacunación? ¿Por qué se vacuna a los personeros de Palacio y se discrimina, en cambio, al personal médico que está en la primera línea de fuego en hospitales públicos y privados?
De mil 200 promesas hechas hasta el día de hoy, el político de la “cartilla moral” y de la honestidad valiente, solo ha sido capaz de cumplir 170, una que otra y las que electoralmente le convienen.
El mensaje y la lección para México son inevitables: Aquí, hay un “Trump mexicano”, un bandolero dedicado a asaltar la Constitución y el progreso, un ladrón de la integridad nacional.
EL 25 de diciembre pasado, se cumplieron 31 años de la muerte del dictador rumano Nicolae Ceausescu, uno de los comunistas más sanguinarios de todos los tiempos, sólo comparado con Stalin y Mao.
La alianza puede convertirse en la semilla de una revolución política, —capaz de quebrar el espinazo al autoritarismo—, sí así lo deciden los partidos. Designar candidatos con solvencia social y moral es la siguiente prueba de fuego.
No solo significa poner en riesgo la autonomía del Banco, implica colocar una bomba en la bóveda de las reservas internacionales para que la mama del Chapo entre.
Señoras y señores, México está por perder dos de los más importantes contrapesos al poder absoluto y el futuro del país está quedando cada vez más bajo el control de un solo hombre.
El 1 de diciembre nos levantamos con extrañas mediciones que daban a López Obrador entre 61 y 64 por ciento de aceptación mientras aparecía reprobado, cuando menos, en seguridad, economía y combate a la corrupción.
Los ciudadanos no podemos solos. El país necesita hoy de los partidos de oposición, cuando menos del PAN, PRI y PRD, para impedir la debacle. En el 21 solo habrá dos opciones: democracia o más autoritarismo. Alianza, o se acabará todo.
Tabasco, la tierra del presidente, ha sido convertida por él mismo en un infierno. Miles de damnificados, entre llantos y gritos de auxilio, preguntan sumergidos en el agua: ¿por qué los odia López Obrador? ¿Por qué tiene tanto rencor a los mexicanos?
El desafío que viene es monumental. El triunfo electoral no depende, obviamente, de la simple suma de emblemas partidistas. Construir la estrategia, encontrar la causa y palabra clave que mueva las fibras más profundas de millones de votantes para poner un dique, en las urnas
Estamos a siete meses de que se lleven a cabo elecciones intermedias en México y aquí, al igual que allá, el reto es quitar poder a un autócrata populista que se ha dedicado a destruir al país.
El país nunca había escuchado a diez gobernadores llamar autoritario, arbitrario, abusivo, divisionista, sordo, mentiroso y tirano a un Presidente de la República. Y la verdad, se les agradece, porque ha llegado la hora de llamar a las cosas por su nombre.