El liderazgo global de Francisco
Cada siglo produce sus héroes y villanos; la historia está marcada por la influencia de mujeres y hombres que, por sus acciones o pensamiento, se han erigido en verdaderos íconos del género humano.
Cada siglo produce sus héroes y villanos; la historia está marcada por la influencia de mujeres y hombres que, por sus acciones o pensamiento, se han erigido en verdaderos íconos del género humano.
El papa Francisco tiene al mundo atónito por su carisma y capacidad para abordar los temas más complejos con gran sencillez y sin demérito de su autoridad como heredero del trono de San Pedro. Su recién concluido viaje a Cuba y Estados Unidos llamó la atención de la comunidad internacional acerca del relevante papel que cumple la sede pontificia en los temas globales y confirmó que, aunque “su reino no sea de este mundo”, el Vaticano tiene política exterior y cuenta con las herramientas y agentes necesarios para articularla y dotarla de contenidos concretos.
En la última década, el mundo ha sido testigo de eventos inéditos en la historia del papado. La muerte de Juan Pablo II en abril de 2005 constituyó un momento trascendente para quienes ya se habían acostumbrado a un pontificado muy conservador, que duró un cuarto de siglo y marcó un peculiar estilo de conducción de los destinos de la Iglesia católica y de la Santa Sede.
En la ceremonia de canonización, Jorge Bergoglio hizo bien al definir a ambos nuevos santos como los dos “papas valientes del siglo XX”.
De ese discurso sólo quedan vestigios y pocos se acuerdan de la presunta etapa de bienestar y progreso que traería consigo el desmantelamiento del bloque socialista.
México culmina el año a tambor batiente. En el caso de la cultura, así lo confirma la 28 edición de la Feria Internacional del Libro, que se realizó en Guadalajara del 29 de noviembre al 7 de diciembre último.
La revolución que está generando en el plano internacional el papa Francisco, con su innovadora forma de conducir los destinos de la Iglesia católica.
La voz de México en el mundo también se escucha atentamente por su seriedad y congruencia.
No todos los países tienen el privilegio de ser como el nuestro, cuyo vasto patrimonio cultural es motivo de orgullo.
México cuenta con enorme prestigio diplomático, ganado a pulso por la congruencia y compromiso con el derecho internacional.
Bergoglio ha dado la pauta para pensar en transformaciones de fondo.
El actual gobierno busca honrar con acciones que potencien la presencia del país en los cinco continentes y en foros multilaterales.